José Antonio Kast asumió este miércoles como nuevo presidente de Chile hasta el año 2030, firmando la quinta transición ideológica consecutiva en el Palacio de La Moneda.

El país trasandino concretó su quinto recambio ideológico en el poder con profundización en la derecha y apoyos regionales.

José Antonio Kast asumió este miércoles como nuevo presidente de Chile hasta el año 2030, firmando la quinta transición ideológica consecutiva en el Palacio de La Moneda.

Gabriel Boric deja el mando tras suceder al fallecido Sebastián Piñera Echenique, quien había alternado en dos ocasiones previamente con Michelle Bachelet Jeria, ahora candidata oficial a la secretaría general de la Naciones Unidas.
El famoso “giro hacia la derecha” parece potenciarse en esta nueva gestión que no sólo apuntará hacia lo discursivo y económico, sino que posee un principal sostén en la lucha contra la inmigración ilegal.
El cambio de mando se realizó en el Salón de Honor del Congreso Nacional, en la ciudad de Valparaíso, donde recibió la banda presidencial de manos de Boric.
Kast arranca su gestión ya habiendo sido recibido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El chileno participó de la cumbre Escudo de las Américas en el rol de presidente electo.

Aún sin recibir la banda, en los días previos ya contaba con su respectiva foto cuasi oficial con la liga de mandatarios inclinados en favor de la actual gestión de la Casa Blanca y su propio inquilino.
Este viaje se suma a la serie de actividades que viene realizando desde su elección el año pasado, la cual incluyó visita a la Casa Rosada y el acompañamiento total del presidente argentino Javier Milei.
El cono sur se afirma con un pequeño bloque de líderes unidos por sus fronteras que además del argentino y el chileno, suman a Rodrigo Paz de Bolivia y Santiago Peña de Paraguay.

Entre los invitados formales a la asunción de este miércoles se encuentra María Corina Machado, referente desde Venezuela de esta misma línea, pero que desde el derrocamiento y detención de Nicolás Maduro, parece haber salido perdiendo. La consolidación de Delcy Rodríguez en la presidencia lo confirmaría.
José Antonio Kast es el líder y fundador del Partido Republicano en Chile, y ha sido candidato presidencial en representación de la derecha conservadora. Su plataforma política se centra en la reducción del tamaño del Estado, el libre mercado, el orden público estricto y la defensa de valores tradicionales.
Uno de sus pilares de campaña son la seguridad y orden público, proponiendo un apoyo político e institucional total a Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI), mejorando su equipamiento y protección legal.

Ha propuesto medidas estrictas para frenar la inmigración irregular, incluyendo la construcción de zanjas o barreras físicas en pasos fronterizos no habilitados en el norte de Chile, además de la expulsión inmediata de inmigrantes indocumentados que cometan delitos.
En el plano económico, propone bajar los impuestos a las empresas (como el impuesto de primera categoría) para incentivar la inversión privada, el crecimiento económico y la creación de empleos.
Además, sugiere reducir la cantidad de ministerios, fusionar servicios públicos y recortar el gasto político, despidiendo a operadores políticos y optimizando la burocracia.
En relación a la política exterior, ha propuesto que Chile se retire de ciertos organismos, convenciones o consejos de la ONU (como el Consejo de Derechos Humanos) si considera que estos intervienen o vulneran la soberanía nacional y la independencia del país frente a agendas globales.