Mientras crecen las especulaciones sobre el sitio de contagio de la variante específica de hantavirus que infectó a pasajeros del crucero MV Hondius de paso por Ushuaia, Tierra del Fuego, en España se avanza con las detecciones de casos y protocolos.
Hantavirus en España: los procedimientos, la disputa política y las sensaciones
Las cuarentenas obligatorias se establecen mientras avanzan las investigaciones desde el país ibérico hacia el resto de destinos. La palabra de un argentino.

La más reciente información del Ministerio de Sanidad español es que el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) identificó un nuevo contacto relacionado con el fallecimiento de una ciudadana neerlandesa que había viajado a bordo de la embarcación.

Desde el ministerio detallaron que la nueva persona identificada “es una mujer residente en Cataluña que no presenta síntomas”, y agregaron que “según la investigación epidemiológica realizada, esta persona no había sido identificada inicialmente debido a un cambio de asiento en el avión”.
“Dado que el caso ha sido identificado por la comunidad autónoma, que ya ha iniciado las medidas correspondientes, y con el objetivo de evitar la interacción de un mayor número de personas, se ha acordado que la cuarentena se realice en un centro hospitalario de Cataluña”, aclararon desde la cartera.
A diferencia de otros hantavirus, la cepa Andes permite el contagio entre humanos.
El comunicado de este viernes por la noche europea se complementa con el mensaje previo sobre la localización en Sudáfrica de la segunda pasajera del vuelo vinculado al caso de hantavirus del MV Hondius. “Esta mujer permaneció una semana en Barcelona antes de regresar a su país y se encuentra asintomática. La investigación epidemiológica no ha identificado contactos estrechos”, detallaron.
Los protocolos y la sensación
Desde Madrid, España, el periodista de El País, Sebastián Casse, habló con EL Litoral y explicó que a pesar de la supremacía del tema en los medios internacionales y sobre todo españoles, “todavía está todo muy incipiente”.
Casse aclaró igualmente que “después de lo que fue la pandemia del COVID, la gente le da más atención”. Por este motivo es que existe un procedimiento especial de control por parte de Protección Civil y el Estado español, sumado a la coordinación general de la Unión Europea (UE).

Sobre estos últimos, existe coordinación que incluye al Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Igualmente, desde la UE se comunicó esta semana que “no hay motivos de preocupación por el momento" y que “el riesgo para la población en Europa, el riesgo para los europeos, es bajo".
“Protocolos no hubo. Sí para la gente que estaba en el barco”, remarcó Casse en comparación a los escenarios presentados en la época del coronavirus. “Ahora hay un caso sospechoso en Alicante, que es una persona que estuvo en contacto en el mismo vuelo con una de las personas que falleció”, detalló el argentino.
La disputa interna
El otro elemento que no pasó por alto fue la disputa política. Casse comentó que hubo porque “el gobierno de España aceptó que vayan a Tenerife, Canarias, y el gobierno de ahí claramente no quería hacerse con el problema, así que hubo ahí un poco de cruces”.

El conflicto estalló cuando el Ministerio de Sanidad, dirigido por Mónica García, y el presidente Pedro Sánchez aceptaron la petición de la OMS para que el crucero atracara en puerto de Granadilla de Abona tras haber sido rechazado en Cabo Verde. Argumentaron "razones humanitarias" y de "responsabilidad internacional", destacando que España cuenta con los protocolos de bioseguridad necesarios para gestionar la crisis.
El presidente canario, Fernando Clavijo, ideológicamente alejado de Sánchez, expresó un rechazo frontal. Acusó al gobierno central de tomar decisiones "de espaldas" a las instituciones canarias y de poner en riesgo a la población local y al sector turístico sin haber proporcionado información epidemiológica previa.

Canarias cuestionó por qué el barco debía atracar en las islas si el destino final de los pacientes españoles era Madrid, sugiriendo que la operación se realizara de forma que el riesgo no se concentrara en el archipiélago.
Tras los comunicados de este viernes, las autoridades sanitarias españolas explicaron que el crucero arribará al puerto de Granadilla de Abona y los pasajeros asintomáticos serán trasladados en grupos, diferenciados por nacionalidad, directamente desde el barco hacia el aeropuerto Tenerife Sur.
A pesar de cierta incertidumbre inicial, el periodista argentino en España indicó: “Parece que el domingo van a llegar a la isla y, por suerte, los españoles que estaban a bordo aceptaron hacer cuarentena voluntaria”.
“De momento parece estar controlado, pero bueno, hay que seguir y ver cómo funciona y cómo evoluciona estos días”, reflexionó desde España.








