“No a una Suiza de 10 millones” es la consigna presentada por un partido opositor de la centro derecha del país ubicado en el centro de Europa y con foco en la inmigración. Un fragmento de la propuesta resume la orientación: “Demasiadas personas y las equivocadas”.
El país europeo que va a referéndum para limitar la cantidad de habitantes y evitar disertantes militares
La jurídica y políticamente particular Suiza tendrá la segunda consulta popular del año con dos preguntas concretas. Ya habían definido en marzo pasado.

La decisión de tomar medidas preventivas ante este eventual número de población en suelo suizo se someterá este domingo a consulta popular con opción binaria: “Sí” o “No”.

Se trata del segundo día de referéndum en lo que va del 2026 luego de las cinco preguntas del pasado 8 de marzo. Además del límite de población, se preguntará por la reforma de la Ley del Servicio Civil que busca reducir el número de personas que abandonan el ejército para incorporarse al servicio civil alternativo.
“No a una Suiza de 10 millones”
La idea nace del Partido Popular Suizo (PPS) y apunta directamente a la obligación de tomar medidas desde el Consejo Federal, el órgano ejecutivo de Suiza que posee siete miembros, al momento de alcanzar la cifra de 9,5 millones de habitantes.
A pesar de que existe una nebulosa respecto a cuáles serían las medidas en concreto, se prevén restricciones a la inmigración, un endurecimiento de las políticas de asilo y limitaciones a la reunificación familiar.

Se incluye además la posibilidad de renegociar o abandonar el acuerdo de libre circulación de personas con la Unión Europea (UE), de la cual Suiza no es miembro, si no se pudiera mantener el límite demográfico.
Entre los argumentos, el PPS afirma que se ha “perdido el control” y que “mucha gente se siente cada vez más extraña en su propio país”.

También aluden a un “espiral de inmigración” que obliga a la continuidad de este proceso ante la demanda de puestos de trabajos provocados por el propio ingreso de extranjeros.
Un aspecto de controversia, por fuera de la evidente discusión de todo el continente sobre la inmigración y el choque cultural en ciertos casos, es la contabilización de las 830 mil personas de la comunidad suiza en el extranjero que no se incluyen en el total. Desde el Consejo de la Suiza en el Mundo se teme que un sí a la iniciativa pueda poner en peligro la libre circulación de personas y, en consecuencia, recomienda rechazarla.
La densidad
Uno de los argumentos esgrimidos por los defensores de la consulta es el crecimiento de la densidad poblacional que afectaría no sólo a los propios centro de migrantes, sino también de los diferentes servicios públicos.
Según datos de About Switzerland (EDA), en el año 2020 la densidad alcanzó un promedio de 218,56 habitantes por km² y actualmente se estima en 226 personas por km². Esto posiciona a Suiza como uno de los diez países más densamente poblados de Europa.

A contramano del resto de Europa, entre 2002 y 2022 la población suiza se disparó un 20%, pasando de 7 a 9 millones de personas y cerca de un 28% de esa cifra está conformada por residentes extranjeros.
Además del aumento poblacional total, existe una fuerte tendencia interna donde los habitantes se trasladan desde las zonas rurales hacia los centros urbanos y económicos del país
Quienes se oponen a la iniciativa consideran que la propuesta pone en peligro la prosperidad de Suiza. La califican también como la “iniciativa de rescisión”, porque llevaría a la anulación de los tratados de Suiza con la UE, o como la “iniciativa del caos”, porque genera incertidumbre al no plantear medidas concretas.








