El Gobierno de Bolivia resolvió mantener sin modificaciones durante los próximos 12 meses los precios de la gasolina, el diésel y otros combustibles. Una vez finalizado ese período, comenzará a aplicarse un nuevo sistema de cálculo que tendrá en cuenta la cotización internacional del petróleo y el comportamiento del tipo de cambio promedio del dólar.
Congelamiento de combustibles en Bolivia: el Gobierno fijó los precios por un año
La medida mantiene los valores actuales de la gasolina, el diésel y otros carburantes mientras se prepara un nuevo esquema de actualización vinculado al mercado internacional.

La medida está establecida en el Decreto Supremo 5652, firmado por el presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira, que introduce modificaciones al Decreto Supremo N° 5516, aprobado en enero de este año.

Valores vigentes durante 12 meses
La nueva disposición establece que la gasolina especial continuará vendiéndose a 6,96 bolivianos por litro, mientras que el diésel mantendrá su precio en 9,80 bolivianos durante el período transitorio.
El congelamiento también alcanzará al gas natural vehicular (GNV), una incorporación que no estaba contemplada en la normativa inicial y que ahora quedó incluida dentro del mismo esquema.
La medida busca extender el régimen actual mientras el país avanza en una reorganización de su política energética, en medio de la presión fiscal generada por el costo de importación de combustibles y los cambios en el sistema cambiario.

Cómo funcionará el nuevo mecanismo
Una vez concluido el plazo de 12 meses, el precio interno de los combustibles comenzará a definirse mediante una fórmula que combinará distintos factores.
El cálculo tendrá en cuenta el valor internacional de adquisición del carburante expresado en dólares, el tipo de cambio promedio del último mes y un denominado "factor de ajuste".
Según el decreto, este mecanismo incorporará por primera vez una referencia directa a las condiciones del mercado internacional para establecer los valores internos de los combustibles.

La normativa indica que el factor de ajuste surge de dividir el valor de 10,4003 entre el tipo de cambio promedio mensual. De esta manera, el Estado mantendrá un componente de absorción de costos cuando la cotización oficial del dólar supere ese nivel, con el objetivo de reducir el impacto sobre los consumidores.
Garantizar el abastecimiento
El decreto también autoriza al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas a asignar hasta 1.000 millones de dólares a la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
Estos recursos estarán destinados a cubrir la diferencia entre los costos de importación y el precio de paridad internacional del petróleo, con el objetivo de asegurar el suministro de combustibles en el mercado interno.
Además, la norma permite que esa cartera pueda aprobar fondos adicionales, incluso en moneda nacional, si YPFB requiere más recursos financieros y cuenta con la certificación correspondiente del Ministerio de Hidrocarburos o del organismo regulador.
Una nueva etapa para la política energética boliviana
La decisión forma parte del proceso de reforma del sector energético impulsado por el Gobierno de Rodrigo Paz Pereira.
El plan contempla cambios en áreas como hidrocarburos, electricidad e inversiones, con la intención de modificar el esquema vigente y reducir las distorsiones provocadas por el aumento del costo de los subsidios.
El nuevo sistema de actualización de precios representará un cambio respecto del modelo aplicado desde finales de 2025, cuando Bolivia comenzó a flexibilizar gradualmente el régimen cambiario que había mantenido fijo desde 2011.









