Hallan sectores de vías averiados y llaman a huelga ferroviaria en España
La CIAF detectó muescas en las ruedas de los cinco primeros coches del Iryo que podrían coincidir con una rotura en la vía. Semaf anunció una huelga General en el sector ferroviario y reclamó responsabilidades y medidas de seguridad
Se investigan las causas del trágico accidente ferroviario. Reuters.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) halló muescas en la rodadura de los cinco primeros coches del Iryo que podrían coincidir con la rotura de la vía en el kilómetro 318. El siniestro, ya contabiliza 42 fallecidos, y motivó la convocatoria de huelga del sindicato Semaf que exige medidas urgentes de seguridad.
La CIAF localizó marcas en las ruedas de hasta el tamaño de una moneda en los bogies de los cinco primeros coches del convoy de Iryo que descarriló en Adamuz, Córdoba.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, reconoció el hallazgo y señaló que esas rozaduras son compatibles con las observadas en los trenes que pasaron antes del siniestro, aunque subrayó que aún no es posible establecer una conclusión sobre su origen.
“Los bogies de los cinco coches primeros presentan una marca”, dijo Óscar Puente, ministro de Transportes, y añadió que ahora se debe averiguar si hubo algún objeto sobre las vías o si la propia vía empezaba a romperse.
Así quedó uno de los vagones. Reuters.
Secuencia del accidente y labores de inspección
El convoy 6189 de Iryo, en servicio Málaga‑Madrid, sufrió un enganchón y descarriló a las 19:45, invadiendo la vía contraria; alrededor de 20 segundos después chocó con el Alvia 2384, que cubría Madrid‑Huelva.
Según la transcripción del registrador jurídico, el maquinista avisó al centro de mando de Atocha de que sufrió “un enganchón” y luego comunicó el descarrilamiento y la presencia de fuego y heridos.
Fragmentos de la conversación reproducen frases como “Hola Atocha, mira, acabo de sufrir un enganchón a la altura de Adamuz” y “es un descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua”, según la transcripción del registrador jurídico, informó la investigación.
La CIAF sitúa el choque en el punto kilométrico 318,200, por lo que todo apunta a que el Iryo recorrió aproximadamente 500 metros fuera de la vía. El siniestro ocurrió a una velocidad aproximada de 200 km/h, por debajo del límite de 250 km/h para ese tramo; el Alvia circulaba a una velocidad similar.
Agentes del Equipo Central de Inspecciones Oculares (ECIO) de la Guardia Civil revisaron la vía y los vagones, prestando especial atención al vagón número 6, identificado como el primero en descarrilar.
Los reyes españoles se acercaron al lugar. Reuters.
Reacción sindical y medidas reclamadas
Tras la muerte de conductores en Adamuz y en Gelida, el sindicato de maquinistas Semaf convocó “una huelga General” en todo el sector ferroviario y recomendó reducir la velocidad donde detecten riesgos por condiciones climáticas o por el estado de la infraestructura.
En su comunicado la organización explicó que la movilización busca dar legalidad y amparo a las movilizaciones y reclamar la seguridad y fiabilidad de la red.
Semaf calificó de “inadmisible” el deterioro del ferrocarril y pidió responsabilidad penal a las personas encargadas de garantizar la seguridad en la infraestructura; por ahora la convocatoria se plantea como una advertencia sin fechas concretas.
El siniestro causó al menos 42 muertos y abrió una investigación multidisciplinar que combina análisis de ruedas y vía, peritajes sobre el recorrido del tren tras el descarrilamiento y la revisión de las comunicaciones registradas en la “caja negra” del convoy.