Los países que limitan con la República Democrática del Congo (RDC) han intensificado los controles en los pasos fronterizos, capacitado al personal sanitario de primera línea y activado planes de emergencia para reducir el riesgo de casos importados, mientras el país enfrenta un brote de ébola cada vez más grave.
Los países vecinos de República Democrática del Congo, en alerta por ébola
Uganda, Ruanda y Zambia refuerzan los controles fronterizos y la vigilancia sanitaria. El creciente brote de ébola en la RDC hace temer que el virus se propague a otros países.


Este lunes (20.07.2026), el Ministerio de Salud de la RDC informó que al menos 930 personas han muerto a causa de la enfermedad. El país ha registrado 2.344 casos de la variante Bundibugyo, responsable del actual brote, que el Gobierno declaró oficialmente el 15 de mayo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió recientemente que el número real de casos podría ser hasta cuatro veces mayor que el registrado.
En Zambia, las autoridades han reforzado los controles en los puntos de ingreso al país, aunque hasta el momento no se ha confirmado ningún caso de ébola. El doctor Naeem Dalal, subdirector de Preparación y Respuesta del Instituto Nacional de Salud Pública de Zambia (ZNPHI), dijo a DW que las medidas preventivas se han fortalecido en todo el territorio.
"Se están activando las medidas de prevención y control de infecciones. Habrá una desinfección intensiva y el uso de mascarillas, así como el lavado de manos con agua y jabón, pasarán a ser obligatorios", explicó Dalal.
Asimismo, señaló que los centros provinciales de respuesta a emergencias de salud pública ya fueron activados para coordinar una respuesta rápida si se detectasen casos sospechosos.

Uganda, que ha logrado contener con éxito brotes anteriores de ébola, también ha reforzado la vigilancia en la frontera con la RDC. En declaraciones a la televisión nacional ugandesa, el doctor Beda Senkware, del Hospital de Referencia de Kabale, afirmó que tres distritos del oeste del país siguen siendo especialmente vulnerables.
"El riesgo de contraer esta enfermedad, el ébola, es muy alto. Tenemos tres distritos que limitan con la RDC: Kisoro, Kanungu y Rukungiri. Estos tres distritos han sido clasificados como los de mayor riesgo de registrar casos de ébola", dijo Senkware.
Ruanda también ha reforzado los controles sanitarios en los pasos fronterizos, ampliado la vigilancia epidemiológica y preparado equipos de respuesta rápida para investigar posibles casos.
La respuesta de la Comunidad de África Oriental
La cooperación regional también se ha intensificado. La Comunidad de África Oriental (EAC) acordó una respuesta coordinada para mejorar la preparación y reducir el riesgo de transmisión transfronteriza.
El secretario general de la EAC, Stephen Mbundi, explicó que los Estados miembros trabajan junto con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (Africa CDC), la OMS y otros socios para ampliar la vigilancia, la capacidad de diagnóstico en laboratorios y la respuesta ante emergencias.
"Estamos movilizando los mecanismos regionales y trabajando estrechamente con los Estados miembros, Africa CDC, la OMS y nuestros socios para el desarrollo con el fin de fortalecer la vigilancia, el diagnóstico de laboratorio, la prevención y el control de infecciones, la comunicación de riesgos y la capacidad de respuesta rápida", afirmó Mbundi.

El aumento de estas medidas de preparación se produce después de que la OMS advirtiera que el brote podría ser mucho mayor de lo que reflejan las cifras oficiales, debido a que numerosas infecciones no están siendo detectadas en las zonas del este de la RDC afectadas por el conflicto.
Durante una conferencia de prensa virtual desde Ginebra, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que el brote se ha convertido en "el tercer mayor brote de ébola registrado hasta la fecha" y que "durante el último mes se ha expandido más rápido que cualquier brote anterior".
Tedros también pidió a los donantes internacionales que ayuden a cubrir un déficit de financiación de más de 400 millones de dólares para el plan conjunto de preparación y respuesta de la OMS y Africa CDC.
El brote se concentra en el este de la RDC, donde el conflicto armado con grupos rebeldes como el M23, la inseguridad y el desplazamiento de la población han dificultado la identificación de casos, el rastreo de contactos y la contención del virus.
Una persona del sistema sanitario, con cofia, mascarilla y traje de protección. Al lado, dos soldados armados.Una persona del sistema sanitario, con cofia, mascarilla y traje de protección. Al lado, dos soldados armados.
La RDC ha sufrido varios brotes de ébola desde que el virus fue identificado allí por primera vez en 1976, pero los expertos en salud sostienen que la inseguridad ha hecho que el brote actual sea especialmente difícil de controlar. Por el momento, no existe una vacuna conocida contra la variante Bundibugyo.
Fortalecer la detección temprana
El director general de Africa CDC, Jean Kaseya, instó a los países vecinos de la RDC a reforzar la vigilancia epidemiológica y la capacidad de diagnóstico en laboratorio para mejorar la detección temprana.
"Este brote comenzó en Ituri. Ahora se ha extendido a Uganda y a otras zonas de la RDC. Eso pone en riesgo a los países vecinos", afirmó Kaseya, quien subrayó que detectar los casos a tiempo sigue siendo fundamental para evitar una propagación mayor.








