Donald Trump vinculó este domingo los graves disturbios registrados en Francia con la inmigración y reclamó al gobierno de Emmanuel Macron que endurezca el control fronterizo.
Trump culpó a la inmigración por la violencia y pidió cerrar las fronteras en Francia
El presidente de Estados Unidos vinculó los incidentes del sábado con la llegada de extranjeros. París atribuyó los hechos a grupos violentos y saqueadores, no a la inmigración.

“Francia está en llamas”, escribió el presidente estadounidense en Truth Social, donde responsabilizó a personas llegadas de otros países por la violencia ocurrida durante las protestas.
El mensaje de Trump
“La inmigración de personas procedentes de un mundo totalmente diferente, personas con odio en el corazón, ha destrozado ese país que en su día fue grande”, sostuvo Trump.

Luego agregó: “Cierren sus fronteras y tomen el control, antes de que sea demasiado tarde”.
Las afirmaciones contrastan con la explicación brindada por las autoridades francesas, que responsabilizaron por los incidentes a grupos de ultraizquierda y saqueadores que actuaron durante movilizaciones mayormente pacíficas.
Más de 1.800 detenidos
Las protestas del sábado dejaron al menos 1.800 personas detenidas en distintos puntos de Francia.
Cientos de miles de manifestantes participaron de marchas por el costo de vida y el deterioro de los servicios públicos, aunque en varias ciudades se registraron incendios, saqueos y enfrentamientos con la Policía.
Entre los hechos más graves estuvo el incendio del histórico Ayuntamiento de Limoges, que sufrió daños de gran magnitud.

Vance también apuntó contra la inmigración
El vicepresidente JD Vance había realizado comentarios similares horas antes.
“Los liberales occidentales importaron el tercer mundo a Francia y otros países en nombre de la diversidad y la compasión”, escribió en X.
También advirtió sobre problemas de “asimilación y compatibilidad” y señaló que esperaba que Francia pudiera frenar la violencia.
El origen de las protestas
Las movilizaciones comenzaron semanas atrás a partir de reclamos estudiantiles por las condiciones de las escuelas y luego se ampliaron con demandas por salarios, jubilaciones, servicios públicos y costo de vida.
La mayoría de las marchas del sábado transcurrió sin incidentes, pero grupos reducidos protagonizaron hechos violentos en París, Lyon, Marsella, Burdeos y Limoges.
El presidente Emmanuel Macron anunció que el Gobierno analizará las consecuencias de los disturbios mientras continúan las investigaciones para identificar a los responsables de los ataques y saqueos.










