Las fuerzas militares de los Estados Unidos ejecutaron este miércoles una nueva y masiva oleada de ataques aéreos sobre territorio iraní, horas después de que el presidente Donald Trump confirmara formalmente la ruptura definitiva del cese del fuego que ambas naciones mantenían desde el mes de junio.
Estados Unidos lanzó nuevos ataques contra Irán y Trump amenazó con una respuesta "mucho peor"
La Casa Blanca ordenó una segunda jornada de bombardeos sobre posiciones clave, incluyendo la ciudad portuaria de Chabahar, tras darse por terminado el alto el fuego con Teherán. El mandatario estadounidense advirtió al régimen desde la cumbre de la OTAN.

El Comando Central estadounidense (CENTCOM) argumentó que las operaciones aéreas buscan debilitar de forma drástica la capacidad operativa del régimen de Teherán y neutralizar sus amenazas contra el transporte comercial marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz, un canal vital para el abastecimiento energético y la economía a nivel global.
Desde Europa, donde asiste a la cumbre de la OTAN, Trump se mostró inflexible al inicio de una reunión bilateral con el mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski.
"Se están comportando muy mal, como lo han hecho durante 47 años. Los golpeamos duramente anoche y esta noche vamos a atacar duro otra vez", advirtió el jefe de Estado norteamericano. Minutos más tarde, reforzó su postura a través de la red social Truth Social: "Esto es en represalia por el bombardeo de barcos por parte de Irán. ¡Si vuelve a ocurrir, será mucho peor!".

Explosiones y apagones en la costa iraní
Los efectos de la ofensiva militar del Pentágono se sintieron con fuerza en el sur del territorio iraní. De acuerdo con los primeros reportes de la agencia oficial de noticias de ese país, IRNA, se registraron al menos diez fuertes explosiones en la región costera.

La principal afectada fue la ciudad portuaria de Chabahar y la vecina localidad de Konarak, donde el impacto de los proyectiles provocó serios daños en la infraestructura de servicios y severos cortes de energía eléctrica que dejaron a oscuras a gran parte de la población civil.

El fracaso de una tregua frágil
La escalada militar sepulta por completo el memorando de entendimiento de 14 puntos que Washington y Teherán habían firmado semanas atrás con miras a estabilizar la región. Dicho proceso diplomático preveía avanzar en el desmantelamiento del programa nuclear iraní tras el funeral del líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, asesinado el pasado 28 de febrero en el inicio de las hostilidades.
La reacción política desde el gobierno iraní no se hizo esperar. El presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Qalibaf, utilizó sus redes sociales para rechazar la ofensiva norteamericana con un fuerte mensaje de resistencia: “Se acabó la era de la intimidación y la extorsión. Eso no lleva a ninguna parte. No nos rendiremos”, sentenció el funcionario parlamentario.








