La Exposición Canina de Westminster celebra 150 años en su casa original
El "Superbowl" de perros más famoso del mundo celebra su edición aniversario volviendo al Madison Square Garden. Una historia que comenzó en un bar de hoteleros en 1877 y que hoy moviliza a delegaciones de 17 países y miles de ejemplares en busca de la gloria eterna.
Este sábado 31 comenzó el Westminster Kennel Club Dog Show. REUTERS/Angelina Katsanis
Nueva York es una ciudad de tradiciones inquebrantables, pero pocas tienen el peso y la elegancia del Westminster Kennel Club Dog Show. Este 2026 no es un año cualquiera: la competencia celebra su 150.ª edición, consolidándose como el segundo evento deportivo más antiguo de Estados Unidos, solo por detrás del Derby de Kentucky (1875).
Tras un breve exilio primaveral y al aire libre forzado por la pandemia, los perros campeones regresan a su "hogar espiritual" en el corazón de la Gran Manzana. El icónico evento deportivo se extenderá del 31 de enero al 3 de febrero.
La cita histórica se divide en dos escenarios de lujo: las competencias de agilidad y obediencia tendrán lugar en el Centro de Convenciones Jacob K. Javits, mientras que las finales de grupo y el codiciado premio al "Best in Show" (Mejor de la Exposición) volverán a iluminar el Madison Square Garden.
Nueva York es una ciudad de tradiciones inquebrantables, pero pocas tienen el peso y la elegancia del Westminster Kennel Club Dog Show. REUTERS/Eduardo Munoz
De un bar de Manhattan a la cima del mundo
Para entender la magnitud de lo que se vive hoy, hay que mirar hacia atrás. La historia de Westminster comenzó de manera curiosa: un grupo de caballeros amantes de los perros de caza se reunía habitualmente en el bar de un hotel en Manhattan para contar anécdotas de campo. De esos encuentros nació el club, que organizó su primera exposición en 1877.
Tal fue el éxito inicial que la muestra pasó de tres a cuatro días para acomodar el interés del público. Incluso, la historia cuenta que las ganancias de aquel primer evento fueron tan significativas que el club donó los excedentes a la Sociedad Protectora de Animales (ASPCA) para abrir un hospital para animales. Desde entonces, Westminster ha sobrevivido a guerras mundiales, crisis económicas y grandes incendios, sin interrumpir jamás su realización.
Cientos de personas participan de esta cita histórica. REUTERS/Angelina Katsanis
Los números de una edición récord
La edición de este año promete ser la más competitiva de la década. Según datos oficiales, participarán más de 3.000 perros campeones representando a 200 razas diferentes. La logística es un desafío sin precedentes: los ejemplares llegan desde los 50 estados de EE. UU., el Distrito de Columbia, Puerto Rico y una nutrida presencia internacional de 17 países.
"Es un regreso a las raíces, pero con una mirada moderna. Ver a estos atletas caninos en el Madison Square Garden es una experiencia que trasciende el deporte; es cultura pura", señalaron desde la organización en diálogo con este medio.
Según datos oficiales, participarán más de 3.000 perros campeones representando a 200 razas diferentes. REUTERS/Angelina Katsanis
Agilidad, obediencia y el sueño del trofeo de plata
El cronograma 2026 destaca no solo la morfología —donde se juzga qué tan cerca está cada perro del estándar ideal de su raza— sino también la destreza. El Campeonato de Agilidad, que se ha convertido en uno de los favoritos del público joven y las redes sociales, pondrá a prueba la velocidad y la conexión entre el guía y el animal.
La edición de este año promete ser la más competitiva de la década. REUTERS/Angelina Katsanis
Sin embargo, todas las miradas estarán puestas en la noche del martes, cuando los ganadores de los siete grupos (Hounds, Toys, Non-Sporting, Herding, Working, Terrier y Sporting) caminen sobre la alfombra del Garden. Allí, un solo perro será coronado con el mítico trofeo de plata de Westminster, inscribiendo su nombre en una lista de campeones que se remonta al Terrier Fox "Warren Remedy", el único en ganar tres veces consecutivas a principios del siglo XX.
Hoy, mientras Nueva York enfrenta un invierno crudo, el calor se siente en los pasillos de los hoteles cercanos al Garden, donde los peluqueros caninos y criadores ultiman detalles. El Westminster vuelve a casa, y con él, el espíritu de una tradición que, a 150 años de su nacimiento, parece más joven y vigorosa que nunca.