Durante las recientes olas de frío extremo que estuvieron azotando varios estados los Estados Unidos, un inusual fenómeno natural volvió a llamar la atención: árboles que se quiebran de manera repentina y emiten sonidos similares a explosiones.

Durante olas de frío extremo, los árboles con tejidos blandos y alto contenido de agua son propensos a quebrarse por la presión interna que genera el congelamiento interno.

Durante las recientes olas de frío extremo que estuvieron azotando varios estados los Estados Unidos, un inusual fenómeno natural volvió a llamar la atención: árboles que se quiebran de manera repentina y emiten sonidos similares a explosiones.
El proceso, conocido como “savia congelada”, ocurre cuando las bajas temperaturas provocan una presión interna tan grande que la madera no resiste y se parte, generando escenas impactantes en zonas rurales y urbanas.
En las últimas horas, el tema cobró mayor visibilidad a partir de publicaciones en redes sociales. El creador de contenido meteorológico Max Schuster, conocido como Max Velocity, advirtió sobre el impacto de las temperaturas extremas en distintas regiones de Estados Unidos.
“Es posible que haya árboles explotando en el Medio Oeste y las Llanuras del Norte, ya que se pronostica que las temperaturas caerán 20 grados bajo cero”, escribió antes de la tormenta en una publicación en X que rápidamente se viralizó y superó las 11 millones de visualizaciones.
A partir de ese mensaje, comenzaron a circular numerosos videos e imágenes de troncos partidos, algunos de ellos incluso generados con inteligencia artificial, lo que amplificó la percepción del fenómeno.

El fenómeno se produce cuando las temperaturas descienden de forma brusca por debajo de cero. En ese contexto, el agua contenida en la savia se congela y se expande dentro de los conductos del árbol.
Esa expansión genera una presión interna que, en algunos casos, supera la resistencia del tronco o de las ramas, provocando una fractura repentina. El sonido resultante suele ser fuerte y seco, comparable al de un disparo o un golpe metálico.

Este tipo de episodios se observa con mayor frecuencia en inviernos con heladas intensas y prolongadas. Se reportan tanto en regiones rurales como en áreas urbanas arboladas, especialmente en especies con gran contenido de agua en su interior.
Los especialistas explican que no se trata de un hecho extraordinario, sino de un proceso físico-natural que se vuelve más visible cuando las temperaturas extremas se repiten durante varios días consecutivos.
Las especies más propensas a este tipo de quiebres son aquellas de crecimiento rápido y con tejidos blandos, que almacenan mayor cantidad de savia. Entre ellas se encuentran álamos, sauces y algunas variedades frutales.
Además, los ejemplares jóvenes o aquellos que ya presentan fisuras previas tienen más probabilidades de sufrir este tipo de roturas durante una helada intensa.

Si bien no implica un riesgo sanitario, la caída repentina de ramas o troncos puede representar un peligro en espacios públicos o viviendas cercanas.

Los expertos recomiendan:
El fenómeno de la savia congelada es una muestra más de cómo el clima extremo impacta directamente en la naturaleza cotidiana. Aunque resulte llamativo por el ruido y la espectacularidad de los quiebres, se trata de un proceso físico previsible en inviernos rigurosos, que obliga a extremar cuidados en zonas arboladas.