Un fuerte sismo de magnitud 6.9 estremeció la zona norte de Chile este lunes 25 de mayo por la tarde, generando momentos de profunda preocupación y obligando a la activación inmediata de los protocolos de emergencia.
Un fuerte sismo de magnitud 6.9 sacudió el norte de Chile y se sintió en varias regiones
Un impactante movimiento telúrico en la región de Antofagasta este lunes por la tarde. Hubo cortes de luz masivos que afectaron a miles de usuarios y réplicas que mantienen en alerta a la población, aunque inicialmente se descartó el riesgo de tsunami.

El movimiento principal se registró exactamente a las 17:52 horas y tuvo su epicentro localizado a 20 kilómetros al noreste de la ciudad de Calama, en la Región de Antofagasta, con una profundidad de 114 kilómetros, según los datos oficiales del Centro Sismológico Nacional (CSN) de la Universidad de Chile. Debido a su considerable intensidad y características geográficas, el temblor fue percibido con fuerza en una extensa franja del territorio chileno, abarcando desde la región de Arica y Parinacota hasta Coquimbo.

El impacto en la población y servicios básicos
El fenómeno coincidió con un horario de alta movilidad urbana en las principales ciudades del norte de Chile, lo que incrementó el estado de alerta generalizado. Vecinos de Calama y localidades aledañas reportaron escenas de gran nerviosismo ante la prolongada oscilación del suelo, un evento que las autoridades técnicas ya catalogan como uno de los de mayor energía registrados recientemente en la provincia de El Loa.

A los pocos minutos del sismo, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) comenzó el monitoreo con su Red de Informantes Mercalli. Uno de los efectos más inmediatos y complejos en la infraestructura urbana se dio en el suministro eléctrico: se constató un masivo corte de luz en la región de Antofagasta que dejó a más de 27 mil clientes sin suministro.
Descarte de tsunami y réplicas sucesivas
La geografía del norte chileno y la fuerza del impacto despertaron los lógicos temores costeros. No obstante, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) actuó con celeridad para llevar tranquilidad a las comunidades del litoral pacífico, descartando de forma tajante que las características del sismo reunieran las condiciones necesarias para generar un tsunami en las costas del país.

Pese al alivio en el sector costero, la actividad subterránea no cesó de inmediato. El Centro Sismológico Nacional reportó al menos tres réplicas sucesivas que volvieron a sacudir la zona de Calama en las horas posteriores, manteniendo en vilo a los equipos de emergencia y a los habitantes de los complejos habitacionales de la región.
Evaluación de daños
Hasta las últimas horas de este lunes, los comités de protección civil continuaban desplegados en las zonas afectadas evaluando el estado de las estructuras.

Si bien los primeros informes de las autoridades locales indicaron que no se habían registrado víctimas fatales ni daños materiales de extrema gravedad en las viviendas coloniales o edificios públicos, los trabajos de restablecimiento de los servicios básicos y la remoción de pequeños desprendimientos en rutas interiores continuarán durante toda la madrugada.








