Las intensas lluvias que comenzaron durante la noche del viernes 30 de octubre provocaron graves inundaciones en la isla Santa Cruz, en el archipiélago ecuatoriano de Galápagos.
Lluvias e inundaciones en Galápagos: hay un muerto, dos desaparecidos y evacuados en Santa Cruz
Un fuerte temporal provocó el desborde de cauces, anegó barrios y dañó caminos en la isla más poblada del archipiélago. Las autoridades declararon la emergencia, desplegaron equipos de rescate y habilitaron centros de asistencia para las familias afectadas.

El temporal dejó al menos una persona fallecida, dos desaparecidas y decenas de evacuados, mientras los organismos de emergencia continuaban con las tareas de rescate y asistencia.
Ante la magnitud de los daños, las autoridades declararon la emergencia en el cantón y activaron un operativo para atender a los sectores más comprometidos.
La acumulación de agua y el desbordamiento de cauces afectaron viviendas, calles y conexiones viales. Entre las zonas perjudicadas se encuentran Bellavista, Santa Rosa, Aguacatal, Miramar, Divino Niño y La Cascada.
En algunos barrios, el agua ingresó a las casas y alcanzó niveles que obligaron a los residentes a abandonar sus hogares.
El ECU 911 Samborondón reportó durante la mañana del sábado el fallecimiento de una persona en el sector de Bellavista. Por su parte, el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Cantonal informó sobre dos personas desaparecidas en Divino Niño. Hasta el último reporte difundido, la cantidad de heridos todavía no había sido determinada.

Barrios inundados, viviendas dañadas y cortes en las rutas
Uno de los sectores más afectados fue La Cascada, donde las calles quedaron cubiertas por el agua y numerosas familias sufrieron las consecuencias del temporal. También se reportaron daños en La Unión y Las Orquídeas, además de situaciones de riesgo en otros puntos de la isla.
El desborde de una cañada provocó la inundación de la vía Baltra, un corredor clave para conectar Puerto Ayora con Bellavista y la parte alta de Santa Cruz. La interrupción del tránsito dejó a varios sectores incomunicados y complicó los desplazamientos entre las localidades.
Otro tramo comprometido fue la carretera que une Puerto Ayora con Bellavista, a la altura de Curva Brava. Allí, la fuerza del agua dañó partes de la calzada y provocó la caída de postes del tendido eléctrico. Aunque algunos vehículos continuaban circulando, las autoridades recomendaron extremar las precauciones y evitar los desplazamientos que no fueran necesarios.
Las inundaciones también provocaron el colapso de una vivienda en Miramar y afectaciones en el suministro eléctrico de sectores de la zona alta. En Puerto Ayora, además, se interrumpió el servicio de agua potable por red pública. Para sostener el abastecimiento, las autoridades recurrieron a las reservas almacenadas, camiones cisterna y extracción de pozos.
Ante las dificultades para circular, el COE pidió a los habitantes y visitantes que no se trasladaran desde Puerto Ayora hacia Bellavista. La recomendación buscó mantener despejados los caminos para facilitar el ingreso de los equipos de rescate y los vehículos destinados a la asistencia.
Alrededor de 80 personas fueron evacuadas hacia el Coliseo de Deportes de Santa Cruz, habilitado como espacio de acogida. También se dispusieron alojamientos temporales en distintos puntos de la isla, con capacidad conjunta para recibir a unas 1.000 personas, de acuerdo con la información difundida por las autoridades nacionales.

Operativo de asistencia y nuevas lluvias en el pronóstico
La respuesta a la emergencia reunió a las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, los bomberos, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, el Parque Nacional Galápagos y organismos del gobierno local. Los equipos trabajaron en la evacuación de familias, la búsqueda de personas y la evaluación de los daños.
El Ministerio de Salud Pública desplegó a 13 profesionales para atender a los afectados. Más de 55 personas recibieron asistencia médica en el Coliseo Cerrado de Deportes y tres pacientes fueron trasladados al Hospital República del Ecuador.
En tanto, el Centro de Salud Santa Cruz quedó fuera de servicio debido a que sus instalaciones se inundaron. La evaluación de los daños en el edificio, los equipos y los insumos médicos quedó pendiente hasta que existieran condiciones seguras para ingresar.

En paralelo, las autoridades coordinaron el envío de ayuda humanitaria. La Fuerza Aérea Ecuatoriana activó un puente aéreo para trasladar suministros desde el continente. El operativo contemplaba el transporte de hasta 24.000 libras de carga, entre medicamentos, camillas, equipos de rescate, elementos de abrigo, bebidas y alimentos de primera necesidad.
También se gestionó la distribución de kits de asistencia y elementos para dormir destinados a las familias damnificadas. El COE solicitó colaboración para reunir artículos básicos y atender las necesidades de quienes debieron abandonar sus viviendas.
La emergencia tuvo consecuencias además en la actividad turística y el transporte. El aeropuerto de Baltra suspendió temporalmente sus operaciones comerciales durante la mañana del sábado, aunque luego se anunció la reanudación de los vuelos. Las autoridades recomendaron a los pasajeros consultar con las aerolíneas antes de trasladarse y a los operadores turísticos revisar sus itinerarios.
El Parque Nacional Galápagos dispuso restricciones de acceso a distintos atractivos de Santa Cruz y San Cristóbal, entre ellos Playa El Garrapatero, Las Grietas, El Chato y Playa Puerto Chino, hasta nuevo aviso.
El pronóstico meteorológico agregó preocupación para las próximas horas. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología de Ecuador anticipó nuevas lluvias fuertes en Isabela, Santa Cruz y Baltra desde la tarde del sábado hasta la madrugada del domingo 1 de noviembre. Para San Cristóbal se preveían precipitaciones acompañadas de tormentas eléctricas.
Frente a ese escenario, las autoridades recomendaron evitar recorridos turísticos al aire libre y actividades marítimas durante las precipitaciones, no circular por calles anegadas y mantenerse informados a través de los canales oficiales mientras continúan las tareas de asistencia y evaluación.








