Un hombre de 61 años murió en el estado de Goiás, Brasil, luego de sufrir múltiples picaduras de hormigas de fuego mientras pescaba con familiares. La víctima fue identificada como Jorge Alves Lopes, quien sufrió una reacción alérgica grave que derivó en un shock anafiláctico y un paro cardíaco.
Murió un hombre tras ser picado por hormigas de fuego mientras pescaba en Brasil
La víctima tenía 61 años y disfrutaba de una jornada al aire libre junto a sus seres queridos cuando sufrió una reacción alérgica que terminó siendo fatal.

El episodio ocurrió el sábado, cuando el hombre había viajado para pasar un fin de semana en familia y salió a pescar a orillas del río Turvo, en la localidad de São João da Paraúna, junto a su hermano Benedito dos Reis Lopes y un sobrino.

Cómo ocurrió el ataque
Según el relato de sus familiares, Jorge se apoyó contra un árbol durante la jornada de pesca y fue picado por numerosas hormigas de fuego, una especie presente en esa región de Brasil. Su sobrina, Karolainy, contó que el hombre recibió múltiples picaduras en una de sus manos.
Además, Benedito explicó que su hermano ya había sufrido una reacción alérgica a picaduras de hormigas años atrás, aunque en aquella oportunidad el cuadro no había sido grave.
Esta vez, los síntomas aparecieron rápidamente: Jorge comenzó a tener dificultades para respirar y poco después se desmayó.

El intento de rescate
Ante la emergencia, su hermano y su sobrino intentaron trasladarlo hasta el centro de salud más cercano. Sin embargo, las dificultades para acceder al lugar donde se encontraban complicaron el rescate.
Pese a los esfuerzos por asistirlo y reanimarlo, el hombre murió tras sufrir un shock anafiláctico y un paro cardíaco.
“Fueron muchas las picaduras a la vez, la reacción alérgica fue muy rápida y no hubo tiempo para salvar a mi tío”, expresó Karolainy al recordar lo sucedido.
El dolor de la familia tras la tragedia
La muerte de Jorge causó una profunda conmoción entre sus seres queridos. Su hermano Benedito recordó que ambos mantenían un vínculo cercano, a pesar de vivir en ciudades diferentes.
“Estábamos charlando tranquilamente y entonces ocurrió esta tragedia”, lamentó en diálogo con el portal brasileño G1.
Por su parte, su sobrino Daniel lo describió como una persona trabajadora, honesta, humilde y divertida, que solía compartir bromas e historias con quienes lo rodeaban.
Jorge Alves Lopes dejó dos hijos y formaba parte de una familia de nueve hermanos. Tras su muerte, cinco de ellos continúan con vida.








