El incendio que encendió alarmas en la estación francesa de Courchevel comenzó poco antes de las 19, bajo el techo del exclusivo Hotel Les Grandes Alpes, en plena temporada invernal. La emergencia se extendió durante la noche y mantuvo en vilo a la zona más codiciada del complejo de esquí.
En un primer barrido de seguridad, fueron evacuados 83 ocupantes del hotel afectado y se montó un operativo de relocalización. Con el correr de las horas, el riesgo de propagación obligó a ampliar el perímetro y sumar desalojos preventivos.
El balance global llegó a 240 personas evacuadas, incluyendo a quienes estaban en el hotel vecino Le Lana, que también debió ser desalojado ante la amenaza de que las llamas avanzaran por construcciones contiguas.
Un techo complejo y un operativo masivo
El trabajo de los rescatistas se volvió especialmente delicado por la forma de la cubierta y la presencia de grandes superficies de madera, con accesos difíciles en el corazón de Courchevel 1850. La estrategia incluyó ataque desde balcones y terrazas del último nivel.
Más de un centenar de bomberos y decenas de vehículos de apoyo fueron movilizados desde distintos puntos de la región. Con el avance de la tarde del miércoles, las autoridades confirmaron que el fuego quedó controlado y que el edificio vecino ya no corría peligro.
Investigación y daños colaterales
El saldo sanitario dejó seis bomberos con heridas leves, principalmente por exposición al humo, mientras que no se reportaron turistas ni empleados lesionados. La prioridad pasó a enfriar la estructura y evitar rebrotes en sectores ocultos del techo.
Las causas del incendio todavía no estaban determinadas y se prevé una investigación cuando el área sea considerada segura para peritajes. En paralelo, se informó que la espuma utilizada en el combate afectó cañerías y obligó a restringir el consumo de agua en el sector.