Nueva Delhi, a capital de la India amaneció este fin de semana bajo un férreo bloqueo de seguridad, con restricciones severas al transporte y el corte de internet móvil en distintos puntos estratégicos, en respuesta a la masiva convocatoria organizada por el movimiento juvenil conocido como las 'Cucarachas' (Cockroach Janata Party, CJP).
Nueva Delhi corta internet móvil y cierra estaciones por la masiva protesta del movimiento de las "Cucarachas"
La movilización del movimiento juvenil CJP desafió el fuerte cerco policial en la capital y profundizó la crisis institucional del primer ministro indio.


La movilización, que derivó en momentos de alta tensión y en la detención de más de un millar de manifestantes, pone contra las cuerdas al gobierno del primer ministro Narendra Modi en medio de una profunda crisis institucional.
Qué se sabe de la revuelta juvenil en la capital
La marcha, que congregó a miles de jóvenes en la zona de Jantar Mantar en Nueva Delhi, tiene como exigencia principal la dimisión inmediata de Gyanesh Kumar, el jefe de la Comisión Electoral. Los manifestantes acusan al organismo de llevar a cabo una cuestionada revisión del censo (SIR) que habría derivado en la eliminación de unos 130 millones de votantes de las listas oficiales, avivando sospechas sobre la transparencia democrática del país.

Ante la negativa de las autoridades de otorgar los permisos correspondientes para la concentración, el despliegue policial superó los 30.000 agentes antidisturbios en las calles de la capital.
Pese al cierre preventivo de decenas de estaciones de tren y a la interrupción de las redes móviles para obstaculizar la coordinación de los autoconvocados, las columnas de jóvenes desafiaron el operativo de seguridad. El líder del movimiento, Abhijeet Dipke, lanzó una dura advertencia a través de redes sociales antes de ser cercado por las fuerzas de seguridad: «Si le tienen miedo a la juventud, cierren todo el país».

El peso político del movimiento CJP
El fenómeno de las Cucarachas —surgido originalmente en mayo como una plataforma de expresión satírica en entornos digitales— se consolidó con fuerza inusitada el pasado mes de julio, cuando sus masivas protestas forzaron la dimisión del entonces ministro de Educación, Dharmendra Pradhan, tras un escándalo por filtración de exámenes públicos.

Lejos de disiparse, el descontento juvenil ha escalado hasta convertirse en una crisis política generalizada en la India. En paralelo a los choques en las calles de Nueva Delhi y al saldo preliminar de más de un millar de arrestos, los principales referentes de la oposición política, encabezados por Rahul Gandhi del Partido del Congreso, mantuvieron reuniones de urgencia con la presidenta del país, Droupadi Murmu, para exigir su intervención directa frente a la deriva autoritaria y el bloqueo institucional.








