El flamante primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, autorizó el despegue de aviones estadounidenses desde el complejo militar RAF Fairford en Inglaterra y motivó una amenaza por parte de Teherán.
Irán amenazó a la realeza británica y declaró sus bases militares como "objetivos legítimos"
Es en respuesta a la decisión del flamante primer ministro Andy Burnham, tras autorizar el uso del complejo militar RAF Fairford para aviones estadounidenses en misiones contra Teherán.

La Guardia Revolucionaria de Irán emitió un comunicado en el que acusó a la monarquía británica de colaborar con agresiones de Washington y dijo que cualquier base utilizada por estadounidenses para atacar territorio iraní es un objetivo legítimo.

Según reportes de agencias internacionales, un bombardero B-1 atribuido a la Fuerza Aérea de Estados Unidos despegó este viernes desde RAF Fairford con rumbo a una misión contra objetivos de Irán, por lo que el brazo armado del régimen apuntó específicamente a la realeza británica y advirtió sobre las operaciones de despegues desde los complejos militares británicos.
La amenaza iraní coincidió con la decimotercera noche consecutiva de ataques estadounidenses. El Comando Central de EEUU informó que los bombardeos buscaron reducir la capacidad de Irán para amenazar a embarcaciones civiles y comerciaes que atraviesan aguas en Medio Oriente.
Amenaza contra la realeza y las bases
El comunicado del CGRI dirigió una advertencia a la realeza británica y al régimen británico, al afirmar que la monarquía británica es responsable de agravios en la región y que el reino debe asumir las consecuencias por apoyar a Estados Unidos.
La nota añadió que cualquier base usada para invadir territorio iraní, incluidas las instalaciones del Reino Unido que sirvan a estadounidenses, será considerada por Irán como un objetivo legítimo, en una mención expresa al complejo de Fairford.
La amenaza citó a la Familia Real como blanco simbólico y operativo, señalando la colaboración "cómplice" entre el Reino Unido y Estados Unidos en las operaciones que involucran despegues de aviones desde bases británicas.

La tensión ya había alcanzado a las instalaciones británicas en marzo, cuando Irán lanzó dos misiles balísticos contra la base de Diego García, en el archipiélago de Chagos, a unos 500 kilómetros al sur de las Maldivas, utilizada por fuerzas de EEUU y del Reino Unido.
El gobierno británico respondió que sus fuerzas están preparadas para defender el país y que, por motivos de seguridad operativa, no hace comentarios sobre operaciones militares de naciones extranjeras, manteniendo así la posición ante la autorización del primer Ministro.
RAF Fairford y el B-1 de Burnham
Fairford, aunque nominalmente base de la RAF, funciona como base avanzada para la Fuerza Aérea de Estados Unidos en Europa y recibe bombarderos pesados destinados a misiones en Oriente Medio, contexto que motivó la autorización del primer Ministro.
La agencia Aaxios informó que un B-1 despegó desde esa base; el despliegue fue interpretado por Teherán como evidencia de que estadounidenses usan la instalación para ataques, y la autorización del flamante Ministro encendió la reacción iraní.

El uso de la base y la autorización para despegues de aviones estadounidenses se enmarca en un acuerdo entre Londres y Washington sobre el uso de instalaciones británicas para operaciones "defensivas" en la región, según los antecedentes oficiales.
La amenaza a la Familia Real reavivó la discusión sobre seguridad de royals inactivos: se mencionaron al príncipe Harry y al príncipe Andrew, con referencias a medidas de protección diferenciadas entre ambos.
El gobierno del Reino Unido afirmó que sus capacidades militares y de defensa aérea están activadas para proteger el territorio y los intereses del reino frente a cualquier intento de agresión derivado de la autorización.










