La enemistad entre Javier Milei y Lula da Silva tocó en la última semana su pico más alto, con una para nada casual coincidencia con la cercanía de las elecciones presidenciales de Brasil el próximo 4 de octubre.
Milei y Lula: dos fuerzas que no escatiman en ataques ante un riesgo para la economía regional
En la previa a las elecciones de Brasil, el presidente de Argentina brindó su apoyo directo a Flavio Bolsonaro ante el actual mandatario. Los otros cruces del brasileño y el escenario del Mercosur.

El viaje del presidente argentino para brindar su apoyo a Flavio Bolsonaro, hijo de Jair, no generó polémica por su mera presencia, sino por el tenor de sus declaraciones en el mitín del Partido Liberal.

La comparación del apoyo de Lula a Sergio Massa en 2023 no aleja de la discusión ni suaviza el hecho de que los agravios de Milei y las respuestas de su par y otros funcionarios de rango ministerial, han sobrepasado ciertos límites.
Con encuentros sin destino entre diplomáticos de ambos países de por medio, el Partido de los Trabajadores brasileño realizó una denuncia a su justicia para que investigue el viaje de Milei a San Pablo. Justicia que tiene justamente como vicepresidente del Tribunal Supremo Federal a Alexandre de Moraes, calificado por el argentino como "basura calva".
Sobre la escalada de esta disputa que se basa en desencuentros ideológicos, pero que interviene a los Estados, habló en CyD Litoral Joaquín Bernardis del Observatorio de Política Internacional de la UCSF.
El contexto de la disputa y los otros frentes de Lula
Inicialmente, Bernardis remarcó que “el punto principal de su agenda (de Milei) fue lanzar la candidatura de uno de los hijos de Jair Bolsonaro, Flavio Bolsonaro, del Partido Liberal”.
El especialista agregó que “la última semana visitó San Pablo, donde no solamente fue a este lanzamiento, sino también que tuvo un encuentro con el gobernador de San Pablo, Tarcísio Gomes de Freitas, donde ahí recibió una orden, una distinción del estado de San Pablo específicamente”.
Si bien la primera plana se la lleva la tensión con Milei, Lula también ha protagonizado controversias en las últimas semanas por declaraciones contra la Paraguay gobernada por Santiago Peña, otro de los cercanos a la figura de Donald Trump.
Nuevamente, la rispidez ideológica chocó con los aspectos históricos de cada país. Al justificar el aumento del gasto militar brasileño, Lula generó una fuerte indignación en Paraguay al declarar que unas Fuerzas Armadas fuertes eran necesarias porque "hay locos en el mundo queriendo guerra" y agregar que "un buen día, Paraguay decidió invadir Brasil".

A nivel pragmático, la relación entre el gobierno de Lula y la gestión del paraguayo Peña estuvo marcada por duras negociaciones. Durante gran parte del proceso de renegociación del "Anexo C" del Tratado de Itaipú, Brasil presionó fuertemente por mantener o reducir la tarifa de la energía hidroeléctrica para rebajar los costos a sus consumidores domésticos e industriales. En contraposición, Paraguay demandaba un aumento de la tarifa para obtener ingresos fiscales destinados a infraestructura y desarrollo social.
“Lula da Silva actualmente se encuentra en China teniendo una visita este junto a Xi Jinping con una diplomacia de alto perfil”, comentó el columnista sobre la agenda del brasileño y comparó: “Javier Milei está realizando estas giras más locales y claramente con algo que es tradición desde que tomó posesión del cargo, con esta diplomacia un poco más relacionada con el espectro ideológico de derecha”.

Bernardis lo definió a este contexto como “uno de los puntos más álgidos de la relación bilateral de los últimos años”, apelando al escenario poco prometedor del Mercosur.
El futuro de la economía regional
Para el licenciado en Relaciones Internacionales consultado en CyD Litoral “esto también es un punto negativo para la economía regional”, recordando que “estamos en el tercer lugar del ranking comercial de San Pablo, tanto importaciones como exportaciones, primero está Estados Unidos, luego China y después estamos nosotros”.

Sobre la agenda brasileña explicó: “Lula está con esta diplomacia de alto perfil, viendo que tal vez el Mercosur le cuesta coordinar una agenda externa común, incluso una interna actualmente. Entonces, está buscando socios estratégicos en el extranjero y nosotros lo que estamos buscando es la afinidad ideológica”.
“Ahí es dónde están estos puntos o estos roces que hace difícil que las dos potencias del sur puedan coordinarse bien entre sí”, agregó Bernardis, contemplando que a pesar de avanzar en el acuerdo con la Unión Europea recientemente, este proceso no se vio eximido de incidentes.
Bernardis también remarcó el hecho de que la disputa podría extenderse ya que las encuestas posicionan a Lula como ganador, al menos en una segunda vuelta: “Eso también es algo importante”
“habría potencialmente, de no pasar nada o de estar bien calibradas las encuestas, una reelección, que es algo raro también. Lo hemos hablado con las distintas elecciones regionales. Es raro que se que los ejecutivos eh puedan renovar”, sumó en relación.









