Larry, el gato más famoso del Reino Unido, cumple 15 años como “jefe ratonero” de Downing Street
Desde su llegada durante la gestión de David Cameron, el felino convivió con varios primeros ministros británicos. Fue testigo de profundos cambios políticos, entre ellos el referéndum del Brexit, elecciones generales y crisis institucionales.
Larry ostenta el título oficial de cazador de roedores del Gobierno británico y llegó a la residencia del Primer Ministro en 2011, bajo el mandato de David Cameron. REUTERS/Ki Price
Larry, el célebre gato que reside en el número 10 de Downing Street, celebró 15 años como “jefe ratonero” del Gobierno británico. Convertido en una figura popular en el Reino Unido, el felino atravesó distintos mandatos de primeros ministros y se consolidó como un símbolo informal de la política británica.
El gato Larry se sienta afuera de Downing Street. REUTERS/Henry Nicholls
De refugio a residencia oficial
Larry llegó a Downing Street en febrero de 2011, tras ser adoptado de un refugio de animales en Londres. Su incorporación tuvo un objetivo concreto: controlar la presencia de roedores en la histórica residencia oficial del primer ministro del Reino Unido.
Con el tiempo, su rol trascendió lo estrictamente funcional. Fotografiado en actos oficiales, visitas de mandatarios y situaciones cotidianas en la puerta del 10 de Downing Street, Larry se transformó en una figura mediática con cuenta propia en redes sociales y miles de seguidores.
Un presentador de televisión posa junto a Larry. REUTERS/Henry Nicholls
Un testigo privilegiado de la política británica
A lo largo de estos 15 años, Larry convivió con varios primeros ministros británicos. Desde su llegada durante la gestión de David Cameron, el felino fue testigo de profundos cambios políticos, entre ellos el referéndum del Brexit, elecciones generales y crisis institucionales.
Su permanencia en la residencia oficial lo convirtió en uno de los “funcionarios” más longevos del edificio. Mientras los jefes de Gobierno se sucedían, Larry permaneció como parte estable del paisaje político británico.
El gato Larry bosteza afuera de Downing Street en Londres, Gran Bretaña. REUTERS/Simon Dawson
Popularidad y presencia en redes
La popularidad de Larry no solo se debe a su permanencia en Downing Street, sino también a su presencia digital. La cuenta oficial que lo representa suele compartir mensajes en tono humorístico sobre la actualidad política y la vida en la residencia.
En reiteradas ocasiones, su imagen protagonizó escenas curiosas, como siestas en la vereda durante conferencias o encuentros con otros animales que residen en edificios gubernamentales cercanos.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskiy, junto al primer ministro británico, Keir Starmer, y el gato Larry. REUTERS/Isabel Infantes
Un símbolo británico inesperado
Más allá de su función como controlador de roedores, Larry se convirtió en un ícono cultural del Reino Unido. Turistas que visitan Londres suelen intentar fotografiarlo frente a la icónica puerta negra del número 10.
Su aniversario número 15 como “jefe ratonero” fue celebrado por usuarios en redes sociales y medios locales, que destacaron su longevidad y su inusual estabilidad en medio de los vaivenes políticos.
En un país acostumbrado a las tradiciones y los símbolos, Larry logró convertirse en uno propio. Quince años después de su llegada a Downing Street, el gato más famoso del Reino Unido sigue cumpliendo funciones —reales y simbólicas— en el corazón del poder británico.