El arzobispo de Cusco, Richard Daniel Alarcón Urrutia, falleció a los 74 años, pocos días antes de la visita que el papa León XIV tiene prevista a esa ciudad peruana. El religioso murió el viernes 30 de octubre, luego de atravesar una larga enfermedad, según informó la arquidiócesis local.
Murió el arzobispo de Cusco días antes de recibir al papa León XIV en Perú
El franciscano murió el viernes 30 de octubre, cuando se preparaba para recibir al Pontífice el próximo 15 de noviembre. León XIV envió un mensaje de pésame a la arquidiócesis y destacó su entrega al servicio de la Iglesia.

La noticia generó pesar en la Iglesia peruana, especialmente porque el prelado se encontraba participando de los preparativos para recibir al Pontífice el próximo 15 de noviembre. La arquidiócesis expresó su “profunda tristeza” por la pérdida y recordó el compromiso pastoral de quien estuvo al frente de esa comunidad eclesial.

León XIV también manifestó sus condolencias. En un telegrama dirigido a monseñor Lizardo Estrada Herrera, encargado del arzobispado, expresó su “profundo sentimiento de pesar” y pidió transmitirlo a los familiares del fallecido, al clero, a los religiosos y a los fieles de Cusco.
El mensaje de León XIV: “un abnegado pastor”
En su mensaje, el Papa recordó a Alarcón Urrutia como un “abnegado Pastor” que durante años entregó su vida al servicio de Dios y de la Iglesia.
Además, ofreció sufragios por el eterno descanso de su alma y expresó su deseo de rezar junto a la comunidad durante su próxima visita a Cusco.
El Pontífice también encomendó al arzobispo fallecido a la intercesión de Nuestra Señora de Belén, conocida popularmente en Perú como “Mamacha Belén”.
“Con el deseo de orar junto con ustedes en mi inminente visita a Cusco, y como signo de esperanza cristiana en el Señor resucitado, les imparto, a cuantos lloran tan sensible pérdida, la confortadora bendición apostólica”, expresó León XIV al cerrar el telegrama.
Una vida dedicada al trabajo pastoral
Richard Daniel Alarcón Urrutia era franciscano y contaba con una extensa trayectoria dentro de la Iglesia peruana. Según destacaron desde la institución, llevaba 50 años como sacerdote y 25 como obispo.
Antes de asumir al frente de la arquidiócesis de Cusco, se desempeñó durante trece años como obispo de Tarma, donde desarrolló su labor especialmente en las comunidades de las zonas altoandinas.
La Iglesia peruana destacó su compromiso con una Iglesia sinodal, basada en el diálogo, la escucha y el reconocimiento de la diversidad cultural.
En una de sus últimas entrevistas, difundida nuevamente por el arzobispado de Lima tras su fallecimiento, Alarcón Urrutia había contado cómo desarrollaba su tarea pastoral en Cusco. La arquidiócesis está integrada por 85 parroquias, entre ellas dos ubicadas en la zona de la alta Amazonia.
También había resaltado su preferencia por el contacto directo con los fieles y relatado que solía visitar distintos poblados sin anunciar previamente su llegada.
La visita del Papa a Perú
La muerte del arzobispo se produce a pocos días del viaje de León XIV a América del Sur, que contempla actividades en Argentina, Uruguay y Perú.
La visita a Cusco está prevista para el 15 de noviembre. En su mensaje de condolencias, el propio Pontífice ratificó su intención de encontrarse con la comunidad y compartir una oración en medio del duelo.

León XIV tiene un vínculo particular con Perú, país donde vivió durante varios años y cuya ciudadanía también adquirió. La visita tendrá lugar ahora en una comunidad eclesial que deberá recibirlo atravesada por la pérdida de su arzobispo.








