La ciudad de Montevideo vivió una intensa jornada marcada por el fuerte contenido social y un llamamiento ético de profunda gravitación académica. El papa León XIV cumplió con sus actividades oficiales en suelo uruguayo combinando una emotiva recorrida por el corazón del barrio Casavalle con un cónclave estratégico junto a referentes de la enseñanza en la Universidad Católica del Uruguay (UCU).
León XIV en Montevideo: de la cercanía social en Casavalle al llamado educativo en la Universidad Católica
El papa León XIV cumplió este sábado con una intensa agenda en la capital uruguaya que combinó la fuerte impronta de contención social en las periferias con un mensaje central dirigido al mundo académico y los actores de la educación en la región.


Contención y cercanía en el corazón de Casavalle
La agenda del obispo de Roma en la capital uruguaya tuvo uno de sus momentos más humanos y cercanos en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, situada en el sector de Casavalle. Allí, el Pontífice conoció de cerca las iniciativas de integración comunitaria, apoyo alimentario y contención para niños y jóvenes que se despliegan cotidianamente en la zona.

En un gesto que sorprendió a los presentes y rompió con el protocolo previsto, el Papa realizó un desvío breve en su trayecto para saludar afectuosamente a los sacerdotes y residentes de un hogar religioso en los suburbios montevideanos, desatando la alegría de los vecinos que se acercaron a recibir su bendición.
Ya en el encuentro central con la comunidad parroquial, León XIV profundizó en la urgencia de no mirar hacia otro lado ante las situaciones de vulnerabilidad y violencia que atraviesan los barrios. Al respecto, reflexionó ante los presentes tomando la parábola del buen samaritano:

"No podemos pasar de largo cuando sabemos que hay niños en Uruguay que no van a la escuela por miedo a no volver. No podemos acallar nuestra conciencia cuando constatamos que una madre no tiene los medios para alimentar a sus hijos", afirmó el Pontífice en diálogo con la comunidad local.
Asimismo, el obispo de Roma valoró la entrega cotidiana de referentes sociales y religiosos que trabajan en la zona, recordando el legado de cercanía que impulsó históricamente el querido Padre Cacho en las periferias uruguayas.

El mensaje educativo y el uso sabio de la tecnología en la UCU
De regreso al ámbito institucional, el Sumo Pontífice se trasladó al Aula Magna de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), donde mantuvo una esperada cumbre con directivos, académicos, obispos y estudiantes, a treinta y ocho años de la histórica visita de san Juan Pablo II a la misma casa de estudios.
Ante la comunidad universitaria —en un acto que contó con la presencia del arzobispo de Montevideo y Gran Canciller, cardenal Daniel Sturla, y el rector de la institución, padre Julio Fernández Techera, S.I.—, el Papa estructuró su alocución utilizando una original metáfora basada en los cinco sentidos para interpelar el rol humanizador de la educación.

En el tramo dedicado a la relación entre el conocimiento y las herramientas digitales, León XIV advirtió sobre los peligros de deshumanizar los vínculos y subordinar la existencia a criterios de mera productividad algorítmica. En esa línea, sostuvo con énfasis:
"Es urgente, entonces, que nuestra educación escolar y universitaria contribuya al uso sabio de las tecnologías y la IA, colocando a la persona antes que el algoritmo y armonizando las inteligencias técnica, emocional, social, espiritual y ecológica", expresó el obispo de Roma citando los ejes centrales de su carta apostólica Diseñar nuevos mapas de esperanza.
La jornada del Santo Padre en territorio uruguayo concluyó con una masiva vigilia de oración junto a los jóvenes en el Estadio Centenario, coronando una visita histórica antes de continuar su viaje pastoral hacia la República Argentina.









