Maduro, ante la Justicia estadounidense: se declaró inocente y quedó en manos del tribunal federal
Nicolás Maduro se declaró inocente este lunes ante el tribunal federal de Manhattan, en su primera comparecencia en Nueva York tras ser capturado por fuerzas estadounidenses.
Maduro compareció ante el juez federal Alvin K. Hellerstein en Manhattan. Foto: Reuters
Nicolás Maduro ingresó este lunes al juzgado para su primera audiencia en Estados Unidos, después de su captura y traslado a Nueva York. La escena fue la que suele reservarse para casos de alto voltaje político: tribunal federal en Manhattan, fuerte custodia y cámaras aguardando. Ante el juez Alvin K. Hellerstein, el líder venezolano negó las acusaciones. “Soy inocente, no soy culpable”, dijo en la sala.
En la calle, la polarización también tuvo su propia audiencia. Multitudes se congregaron frente al tribunal con dos bandos visibles: quienes celebraron la captura y quienes reclamaron por su liberación, con banderas venezolanas y carteles contrapuestos.
Los cánticos y consignas se mezclaron con pedidos por presos políticos y mensajes de apoyo a Trump. El clima fue de protesta sostenida, sin que se reportaran incidentes mayores en ese tramo del centro de Manhattan.
Afuera del tribunal hubo manifestantes a favor y en contra de su captura. Foto: Reuters
Cargos federales
La Fiscalía estadounidense sostiene que Maduro encabezó redes vinculadas al narcotráfico y delitos con armas, en un expediente que incluye cargos graves y una trama de colaboración con organizaciones criminales. La imputación podría derivar en penas muy altas si prospera.
El caso también anticipa una disputa jurídica: se espera discusión sobre el alcance de la jurisdicción y eventuales planteos de inmunidad, en un proceso que Washington enmarca como “aplicación de la ley”.
Afuera del tribunal hubo manifestantes a favor y en contra de su captura. Foto: Reuters
Reacción global
La audiencia se produce mientras la captura sigue generando repercusiones diplomáticas. El operativo que lo sacó de Venezuela disparó condenas y pedidos de debate en organismos internacionales, con foco en la legalidad de la intervención y sus consecuencias.
Con la declaración de “no culpable”, la causa entra en su etapa formal. El calendario judicial fijará próximas audiencias y definiciones sobre defensa y condiciones de detención, mientras la calle y la política mantienen el caso como una noticia en desarrollo.