Rubio arengó a que Europa lidere la recomposición del orden mundial junto a Estados Unidos
El secretario de Estado de Donald Trump llamó a los líderes europeos a asumir el compromiso transatlántico para reinstaurar el interés nacional. El mensaje llegó tras las tensiones comerciales y de defensa que marcaron el último mes por el destino de Groenlandia.
El secretario de Estado de EE.UU. Marco Rubio recibió una ovación al finalizar su discurso en la Conferencia de Seguridad realizada en Alemania. Foto: Alex Brandon / REUTERS.
El secretario de Estado de EE.UU. llamó a Europa a liderar junto a Washington una “restauración” del orden internacional: buscó bajar la temperatura tras un año de roces y, a la vez, dejó claro que la alianza se renegocia con la brújula del interés nacional.
Rubio otorgó un encendido discurso en la la Conferencia de Seguridad de Múnich, Alemania. Su tono contrastó con la beligerancia que mostró el año pasado el vicepresidente J.D. Vance en el mismo foro, pero fue más asertivo en su contenido.
El alfil de Donald Trump arengó a los líderes del viejo continente con un eje central en su mensaje: Estados Unidos y Europa “pertenecen” al mismo espacio civilizatorio y la cooperación sigue siendo la opción preferida, incluso en un clima marcado por tironeos en comercio, defensa y agenda global.
Restauración del orden internacional
Según distintas crónicas del encuentro, el secretario de Estado planteó que la Casa Blanca impulsa una “restauración del orden mundial” y que Europa tiene que asumir un rol de liderazgo en esa recomposición, con Washington como socio.
El mensaje combinó invitación y advertencia: Rubio dijo que EE.UU. está dispuesto a actuar solo si lo considera necesario, aunque su “preferencia” es hacerlo con los aliados europeos.
Con un discurso en Múnich, el secretario de Estado de EE.UU. abogó por una Europa que asuma liderazgo, mientras Washington recalca la importancia del interés nacional. Foto: Alex Brandon / REUTERS.
En el mismo paquete, expuso los ejes duros del enfoque trumpista: crítica a la inmigración masiva, a políticas climáticas que —sostuvo— restan competitividad y a la idea de un “orden basado en reglas” que, para esta visión, no garantiza estabilidad por sí mismo.
Tras Múnich, Rubio arrancó una gira por Europa Central con paradas en Eslovaquia y Hungría, donde buscó reforzar lazos con gobiernos conservadores cercanos a Trump.
La agenda incluye un encuentro con el premier Viktor Orbán, en un contexto sensible: tanto Eslovaquia como Hungría mantienen vínculos con Moscú y dependen de petróleo y gas rusos, un punto que Washington dijo que piensa poner sobre la mesa.
Respuestas desde Europa
En el entorno europeo, el discurso fue leído como un gesto para calmar aguas, pero no borró el trasfondo: crece el debate sobre autonomía estratégica, gasto en defensa y el margen real de la alianza bajo la administración de Donald Trump.
En Unión Europea, incluso hubo voces que aprovecharon el foro para insistir con mecanismos propios de seguridad: Ursula von der Leyen, por ejemplo, habló de activar cláusulas de defensa mutua y de que Europa refuerce su capacidad de respuesta.
La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, rechazó las declaraciones estadounidenses que denigren al bloque y celebró el cambio de tono del secretario de Estado, Marco Rubio. REUTERS/Liesa Johannssen
La escena, además, transcurre con roces acumulados: aranceles, discusiones en la OTAN y el ruido político que generó el interés estadounidense por Groenlandia, un tema que en Múnich volvió a aparecer como termómetro del vínculo transatlántico.
En ese sentido, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Kaja Kallas, rechazó las declaraciones que denigren al bloque. "Cada vez que escucho denigrar a la región, algo que está muy de moda en este momento, pienso en todo lo que Europa nos ha aportado", dijo Kallas en la jornada de cierre de la Conferencia de Seguridad de Múnich.
"Contrariamente a lo que dirían algunos, Europa no es decadente ni woke, ni su civilización está amenazada", insistió, en alusión a críticas del presidente estadounidense Donald Trump, quien considera que la región está bajo amenaza por la inmigración masiva, al igual que Estados Unidos.