A 10 meses de su salida del país y un poco menos de tiempo de la extracción de Nicolás Maduro, María Corina Machado regresó de forma legal y permitida a Venezuela.
Corina Machado regresó a Venezuela: lenta transición y el petróleo por encima de la política
La ex candidata presidencial había salido de forma clandestina para recibir el Nobel de la Paz. En simultáneo, Estados Unidos sigue negociando con Delcy Rodríguez.

Esta última salvedad radica en que su partida anterior se había dado por fuera de los controles del gobierno, aún de Maduro, tras la derrota en las oscuras elecciones de 2025. Su ingreso también contó durante las primeras horas con lógicas dudas respecto a la posición del actual mandato venezolano y el gobierno de Estados Unidos.

Días después (y posiblemente días antes) de llevarse a Maduro a suelo estadounidense, la gestión de Donald Trump comenzó a establecer una cercana relación con el remanente del chavismo que tiene a Delcy Rodríguez a la cabeza.

La arista de los acuerdos y el contexto de llegada de Corina Machado fueron los temas tratados por Joaquín Bernardis del Observatorio de Política Internacional (OPI) de la UCSF en diálogo con CyD Litoral.
La duda inicial por el aval
El regreso concreto de María Corina Machado se dio el pasado domingo 25 de octubre. “Cuando pisó suelo venezolano nuevamente fue bastante sorpresivo y también estaba en duda si fue avalado por Estados Unidos”, comentó Joaquín Bernardis.
En esa línea, Bernardis aclaró que “hasta ahora lo que venía haciendo Estados Unidos era negociar directamente con Delcy Rodríguez, Corina Machado estaba fuera de cualquier tipo de negociación política”.

Este escenario había formado parte de las críticas públicas de la ex candidata a presidente, quien exigió voz en la discusión venezolana. “Sobre todo porque el gobierno la veía como posible interlocutora de evitar obtener beneficios”, indicó el especialista.
“La duda fue despejada por Marco Rubio, quien este lunes confirmó que pisó territorio venezolano con el aval de EE.UU. en el marco de las negociaciones que viene llevando con el gobierno de Delcy”, explicó el licenciado en Relaciones Internacionales.
“Esto también marca el intento de ir liberalizando todo lo que fueron estos años del gobierno chavista y como fueron posicionando aliados en las distintas instituciones, sobretodo en el régimen electoral, y buscando limitar los derechos políticos para la oposición”, agregó Bernardis.

El columnista recuerda que “también a la par se están liberando presos políticos, mientras se busca que el tribunal electoral y el poder judicial empiece a garantizar el andamiaje para que el próximo año haya elecciones”.
Otro factor es el “valor simbólico” que destaca Bernardis al tratarse de una premiada con el Nobel de la Paz, cuestionada por su regalo a Trump, pero igualmente galardonada.
El peso del petróleo
Bernardis intentó no dejar pasar el “punto clave” que se dio a finales de agosto con el acuerdo petrolero en el que Venezuela “le daba las ventajas a las grandes empresas estadounidenses, entre ellas Chevron, y que es el interés clave”.
“Siempre remarcamos que los principales líderes del mundo están buscando asegurar su cadena de suministro de hidrocarburos. Venezuela entra en esa lógica”, explicó.
Como comprender parte de la dinámica estadounidense, mientras lo que queda del chavismo sobrevive, Bernardis comentó: “El tema político no es que no resulta importante, pero se pasa a un segundo plano ante el petróleo”.









