La confirmación de la muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", ha sumergido a México en una de sus crisis de seguridad más agudas de los últimos años.

Mientras el gobierno de Claudia Sheinbaum despliega miles de efectivos para contener los narcobloqueos, el analista Joaquín Bernardis advirtió en CyD Litoral sobre el riesgo de una "atomización" de la violencia en el territorio mexicano.

La confirmación de la muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", ha sumergido a México en una de sus crisis de seguridad más agudas de los últimos años.
El operativo de precisión ejecutado por fuerzas especiales en Tapalpa, Jalisco, no solo terminó con la vida del fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), sino que desató una respuesta asimétrica y violenta que alcanzó a más de 20 estados de la República.

Desde la madrugada del lunes, el país ha sido testigo de "narcobloqueos", incendios de comercios y ataques directos a instituciones bancarias. El saldo preliminar habla de al menos 26 muertos, entre ellos 17 efectivos de seguridad, lo que refleja la capacidad de fuego de una organización que, pese a perder a su cabeza, mantiene una estructura operativa intacta en gran parte del territorio.
En diálogo con CyD Litoral, el analista internacional Joaquín Bernardis ofreció una perspectiva detallada sobre lo que significa este hito para la administración de Claudia Sheinbaum. Para el experto, aunque el abatimiento representa una victoria política necesaria frente a las presiones externas, el escenario futuro es incierto.
"Estamos ante un éxito táctico innegable para el Estado mexicano, pero que abre una caja de Pandora en términos de seguridad regional", señaló Bernardis. Según el analista, la desaparición del Mencho no implica el fin del CJNG, sino posiblemente su transformación.
"El mayor riesgo ahora no es solo la represalia inmediata, sino la atomización del cártel. Cuando una estructura tan vertical pierde a su líder carismático y autoritario, suelen surgir facciones internas que disputan el control de manera mucho más sangrienta y desordenada", advirtió Bernardis.

Bernardis también vinculó este operativo con el contexto geopolítico actual, marcando la relevancia de la cooperación con Estados Unidos. El analista destacó que este golpe llega en un momento de alta tensión con la Casa Blanca, donde la administración de Donald Trump había amenazado con acciones directas en suelo mexicano si no se mostraban resultados contundentes contra el tráfico de fentanilo.
"Este operativo da un respiro al gabinete de seguridad liderado por Omar García Harfuch", explicó Bernardis a CyD Litoral. "Sin embargo, el desafío de Sheinbaum será demostrar que puede mantener el control del territorio sin depender exclusivamente de estos golpes de efecto que, históricamente, han generado picos de violencia civil".

Mientras el Gobierno de México refuerza la presencia militar con 2.500 soldados adicionales en Jalisco, la sociedad civil permanece en vilo. La suspensión de clases y el cierre preventivo de consulados en ciudades estratégicas como Guadalajara y Puerto Vallarta marcan el pulso de un país que intenta recuperar la normalidad.

Para Joaquín Bernardis, la clave de los próximos meses estará en la capacidad del Estado para ocupar los vacíos de poder antes de que otros grupos, como el Cártel de Sinaloa, intenten capitalizar la debilidad de sus rivales.
"El abatimiento del Mencho es el fin de una era, pero el inicio de un conflicto de sucesión que pondrá a prueba la resiliencia de las instituciones mexicanas", concluyó el especialista.