Pakistán inició una ofensiva militar tras choques en la frontera afgana
La acción incluyó bombardeos sobre infraestructuras estratégicas en Nangarhar como respuesta a enfrentamientos recientes, en un contexto de fuerte escalada y advertencias oficiales desde Islamabad.
Recrudeció la tensión en la frontera y ya se habla de “guerra abierta”. Crédito: REUTERS.
Las Fuerzas Armadas de Pakistán llevaron a cabo ataques aéreos contra instalaciones del Talibán en Afganistán, una ofensiva que tuvo como objetivo infraestructuras consideradas estratégicas. Entre los blancos alcanzados se encontró un depósito de municiones ubicado en la provincia afgana de Nangarhar, que habría sido completamente destruido.
La operación militar se desarrolló en un contexto de fuerte tensión bilateral y fue presentada por Islamabad como una respuesta directa a recientes acciones hostiles en la zona fronteriza. Según fuentes oficiales, los bombardeos lograron afectar de manera significativa la capacidad operativa de las fuerzas talibanas desplegadas en ese sector.
Los ataques se enmarcaron en la denominada Operación Ghazab Lil Haq, traducida como “Ira de la Justicia”. De acuerdo con la versión oficial, esta ofensiva fue lanzada luego de que el Talibán de Afganistán iniciara ataques contra posiciones pakistaníes a lo largo de la frontera común entre ambos países.
Taliban soldiers load a rocket launcher in a vehicle, following exchanges of fire between Pakistan and Afghanistan forces, near Torkham border in Afghanistan, February 27, 2026. REUTERS/Stringer
Desde el gobierno pakistaní sostienen que la operación tuvo un carácter defensivo y buscó frenar nuevas incursiones armadas. En ese sentido, se informó que durante los bombardeos quedaron destruidos un importante depósito de municiones, tres batallones afganos y un cuartel general de sector. Además, se reportó la inutilización de más de 36 tanques, piezas de artillería y vehículos militares blindados.
Las autoridades remarcaron que los objetivos fueron seleccionados por su relevancia militar y que la ofensiva apuntó a debilitar las capacidades logísticas y operativas del Talibán en la región fronteriza.
La advertenciadelministrode Defensa
En la madrugada de este viernes, el ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Asif, afirmó que su país entró en una “guerra abierta” con la nación vecina. A través de un mensaje difundido en la red social X, el funcionario aseguró que “la paciencia se acabó”, en una declaración que reflejó el endurecimiento del discurso oficial frente a la escalada del conflicto.
Vehicles at a gate at the border crossing along the Pakistan-Afghanistan border crossing in Balochistan Province, in Chaman, Pakistan February 27, 2026. Picture taken with a mobile phone. REUTERS/Abdul Khaliq Achakzai
Las palabras del ministro dejaron en claro que Islamabad considera agotadas las instancias de contención y que está dispuesto a intensificar sus acciones para responder a las agresiones en la frontera. El mensaje fue interpretado como una señal política de firmeza ante el Talibán afgano y de respaldo a las Fuerzas Armadas pakistaníes.
Bajas y advertencias
Por su parte, el ministro federal de Información y Radiodifusión, Attaullah Tarar, informó que al menos dos soldados pakistaníes murieron y otros tres resultaron heridos luego de que fuerzas talibanas abrieran fuego contra posiciones de Pakistán en la frontera.
El funcionario señaló que la respuesta de las fuerzas de seguridad fue inmediata y efectiva, y subrayó que el país adoptará todas las medidas necesarias para garantizar su integridad territorial y proteger la seguridad de sus ciudadanos. En ese marco, insistió en que Pakistán no tolerará nuevas agresiones y actuará con firmeza ante cualquier amenaza.
La escalada militar vuelve a poner en el centro de la escena la inestabilidad regional y la compleja relación entre Pakistán y Afganistán. Mientras continúan los cruces y las declaraciones de tono cada vez más duro, la comunidad internacional observa con atención una situación que podría derivar en un conflicto de mayor alcance si no se logra contener la violencia.