En el marco de su esperada visita oficial a España, programada entre el 6 y el 12 de junio, el papa León XIV presidirá una misa de un enorme valor simbólico y religioso en la Basílica de la Sagrada Familia. La fecha elegida no es casual: el próximo 10 de junio se cumplirá exactamente un siglo desde que Antoni Gaudí falleció en 1926, días después de sufrir un trágico accidente al ser atropellado por un tranvía cuando caminaba hacia una iglesia para cumplir con sus oraciones diarias.
El Papa León XIV celebrará una misa en la Sagrada Familia por el centenario de la muerte de Gaudí
El Sumo Pontífice encabezará una emotiva e histórica ceremonia en Barcelona el próximo 10 de junio. El homenaje coincide con los 100 años del trágico fallecimiento del célebre arquitecto catalán, cuya causa de canonización avanza firmemente tras haber sido declarado "venerable" por el Vaticano.


La elección de este escenario representa el máximo reconocimiento eclesiástico a la obra del genial arquitecto. La icónica basílica, que se consolidó como el monumento de pago más visitado de toda España al recibir cerca de cinco millones de turistas durante el último año, fue el eje absoluto de la vida espiritual y el desarrollo profesional de Gaudí, quien le dedicó gran parte de su existencia.

El camino hacia los altares y el reconocimiento como "venerable"
La ceremonia llega en un momento de gran expectativa para la comunidad católica internacional. El año pasado, el Vaticano dio un paso crucial en el proceso de beatificación del arquitecto al declararlo formalmente "venerable", reconociendo que vivió las virtudes cristianas de manera heroica.

Quienes impulsan activamente su ascenso a los altares destacan que la figura de Gaudí trasciende las fronteras de su imponente legado artístico. Su biografía registra un quiebre fundamental hacia 1894 cuando, tras sufrir una serie de dolorosas tragedias familiares y realizar un ayuno prolongado, decidió despojarse de la vanidad y la ambición mundana para volcarse por completo hacia una vida de profunda austeridad y fe. Así lo certificó el teólogo y sacerdote Armand Puig Tarréch, uno de los principales colaboradores en el riguroso expediente presentado ante la Santa Sede.
Actualmente, el avance definitivo hacia la beatificación depende de la validación de un milagro atribuido a su intercesión, caso que está bajo el estricto análisis de una comisión médica en el Vaticano.

La iglesia más alta del mundo
Además del oficio de la misa, la agenda del Santo Padre incluye un hito arquitectónico clave para la cristiandad: la bendición de la monumental Torre de Jesucristo. Esta impresionante estructura central de 172,5 metros de altura quedó formalmente concluida en febrero pasado, posicionando a la Sagrada Familia como la iglesia más alta de todo el planeta.

Según estiman los especialistas y las juntas constructoras a cargo de los trabajos, los planes de edificación prevén que la totalidad del templo pueda considerarse terminada de forma definitiva dentro de una década. De cumplirse los plazos, la monumental obra de ingeniería y fe habrá tardado algo más de 140 años en completarse desde la colocación de su piedra fundacional.








