León XIV volvió a posicionarse con firmeza en el escenario internacional al afirmar que “Dios está del lado de los humildes y no de los soberbios”, en un mensaje que se dio en medio de la creciente tensión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El Papa León XIV volvió a marcar distancia de Trump y llamó a la paz
En medio de un escenario global atravesado por conflictos y declaraciones cruzadas entre líderes mundiales, el Sumo Pontífice reforzó su mensaje espiritual durante una visita en África y dejó definiciones que resonaron en la arena política internacional.

Las declaraciones del Pontífice tuvieron lugar durante su visita a Argelia, donde recorrió la ciudad de Annaba, un sitio de fuerte valor religioso vinculado a San Agustín. Allí, en un centro de ancianos administrado por las Hermanitas de los Pobres, el Papa dejó un mensaje centrado en la fraternidad y el compromiso social.

“Estoy contento porque Dios habita aquí, porque donde hay amor y servicio, allí está Dios”, expresó ante religiosas y residentes del lugar, en una jornada marcada por gestos pastorales y reflexiones sobre el contexto global.
Un mensaje con impacto político
Aunque sin mencionar directamente a Trump, las palabras del Papa fueron interpretadas como una respuesta indirecta al mandatario estadounidense, quien días atrás lo había calificado de “débil” en política exterior.
“El corazón de Dios está desgarrado por las guerras, la violencia, las injusticias y las mentiras”, sostuvo León XIV, y agregó: “No está con los soberbios ni con los prepotentes, sino con los pequeños y los humildes”.

El trasfondo de estas declaraciones está atravesado por el reciente cruce entre ambos líderes, luego de que el Pontífice cuestionara con dureza la amenaza de “aniquilar” a Irán, lo que consideró “verdaderamente inaceptable”.
La reacción de Trump
El conflicto escaló cuando Trump utilizó sus redes sociales para responder. En la plataforma Truth Social, el presidente estadounidense criticó al Papa y aseguró que no comparte su visión en temas de seguridad internacional.
“No quiero un Papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear”, escribió el mandatario, en una publicación que rápidamente generó repercusiones globales.

Incluso, en medio de la polémica, Trump difundió una imagen suya con estética religiosa, en la que aparecía representado como una figura similar a Cristo, lo que profundizó las críticas hacia su figura. Horas después, la publicación fue eliminada.
Un escenario global en tensión
Las palabras del Papa también encontraron eco en el plano internacional. El presidente iraní, Massoud Pezeshkian, expresó su respaldo al Pontífice, en un gesto que sumó un nuevo actor al complejo entramado geopolítico.

Mientras tanto, León XIV ratificó su postura y dejó en claro que no modificará su mensaje: continuará promoviendo la paz, el diálogo y los valores del Evangelio, incluso frente a las críticas de líderes políticos.
La visita en Argelia continuará con una misa en la basílica de San Agustín, en el cierre de una jornada donde la fe y la política volvieron a cruzarse en un escenario global cada vez más tenso.










