El Vaticano confirmó este sábado el viaje apostólico de Papa León XIV a Francia, previsto entre el 25 y el 28 de septiembre de 2026. La visita incluirá actividades institucionales y religiosas, tras la aceptación formal de las invitaciones realizadas por las autoridades francesas y organismos internacionales.
El papa León XIV realizará un viaje apostólico a Francia en septiembre
La agenda incluirá actividades institucionales y religiosas entre el 25 y el 28 de ese mes, con escalas previstas en París, la sede de la Unesco y el santuario de Lourdes, uno de los principales centros de peregrinación católica.

La confirmación fue anunciada por Matteo Bruni, director de la oficina de prensa de la Santa Sede, quien detalló que el Pontífice aceptó las invitaciones del Gobierno francés, de la Iglesia local y del director general de la Unesco.

Uno de los momentos centrales del viaje será la visita a la sede de la UNESCO en París. Con ello, León XIV se convertirá en el segundo obispo de Roma en visitar el organismo, luego del histórico paso de Juan Pablo II en junio de 1980.
Significado espiritual
Desde la Conferencia Episcopal francesa, encabezada por el cardenal Jean-Marc Aveline, señalaron que el itinerario también incluiría una visita al célebre santuario de Lourdes, uno de los principales centros de peregrinación católica del mundo.

La presencia del Papa en ese lugar buscará reforzar el vínculo espiritual con la tradición religiosa francesa, en una escala considerada de gran simbolismo dentro del viaje.
El quinto viaje internacional
Este desplazamiento representará el quinto viaje internacional del Pontífice desde su elección en 2025. Hasta el momento, León XIV realizó visitas a Turquía, Líbano, Mónaco y distintos países africanos, mientras mantiene prevista una gira por España para junio próximo.
El presidente francés, Emmanuel Macron, celebró públicamente la noticia y aseguró que la llegada del Santo Padre será “un honor” y un momento de esperanza para el país.
La cuenta pendiente que dejó Francisco
La visita también tendrá un valor simbólico para Francia, ya que pondrá fin a años de gestiones diplomáticas para concretar una visita de Estado de la máxima autoridad de la Iglesia católica.
Su antecesor, Papa Francisco, viajó en tres oportunidades al país durante su pontificado, aunque evitó actos oficiales en París y no participó de la esperada reapertura de la Catedral de Notre Dame.









