Un video que encendió las alarmas por el riesgo extremo terminó con un joven detenido en Paraguay. Las imágenes lo mostraban jugando con su vida -y con la de terceros- al cruzarse delante de camiones que pasaban a toda velocidad.

Ocurrió en Minga Guazú (Alto Paraná). Un joven de 19 años fue detenido luego de que se viralizara un video en el que se lo ve cruzándose delante de camiones a gran velocidad sobre la ruta PY02. La Policía lo identificó como Ricardo David Irala Coronel y la causa quedó a cargo de la fiscal Cinthia Leiva.

Un video que encendió las alarmas por el riesgo extremo terminó con un joven detenido en Paraguay. Las imágenes lo mostraban jugando con su vida -y con la de terceros- al cruzarse delante de camiones que pasaban a toda velocidad.
El episodio ocurrió en el kilómetro 18 de la ruta PY02, en la zona de Minga Guazú, departamento de Alto Paraná. Según se observa en el registro, el chico se ubicaba al borde del asfalto y avanzaba hacia la calzada mientras los vehículos se aproximaban.
La secuencia, grabada por otra persona, muestra que espera el paso de un camión y vuelve hacia la banquina en el último segundo, a centímetros de un posible atropello. También se lo ve haciendo movimientos con los brazos y el cuerpo, como si “desafiara” a los conductores.
Con la viralización del material, las autoridades lograron identificarlo: se trata de Ricardo David Irala Coronel, de 19 años. “Tuvimos conocimiento del hecho a través de las redes sociales y… es muy riesgoso para él, para los conductores y para terceras personas”, advirtió el comisario principal Elvio Almada, jefe de la comisaría 8ª de Minga Guazú.
La Policía lo localizó en una casa cercana a la ruta y, poco después, lo detuvo cuando -según el reporte- intentaba regresar al lugar donde había hecho el “desafío”.
Ya en la comisaría, el joven admitió que lo hacía como parte de una serie de retos por los que le pagaban 30.000 guaraníes (alrededor de 4,5 dólares) por cada uno, aunque se negó a revelar quiénes le ofrecían ese dinero.

En paralelo, su madre se presentó ante las autoridades y explicó que el chico está bajo tratamiento y toma medicación. Además, dijo que tenía previsto llevarlo a Asunción para que reciba atención especializada.
La investigación quedó en manos de la fiscal Cinthia Leiva. Mientras tanto, los investigadores buscan determinar si se trató de un hecho aislado o si existe un circuito de “retos” similares en la zona fronteriza.