El Parlamento de Hungría levantó este lunes la inmunidad parlamentaria del primer ministro Péter Magyar, una decisión que permite avanzar con una investigación penal vinculada a un episodio ocurrido en 2024. La medida también alcanzó a dos exministros del Gobierno del anterior primer ministro, Viktor Orbán, investigados en causas separadas.
Hungría levantó la inmunidad parlamentaria de Péter Magyar para avanzar con una investigación
El Parlamento habilitó una investigación contra el primer ministro por un episodio ocurrido en 2024, cuando presuntamente tomó el teléfono de una persona que lo estaba grabando y lo arrojó al Danubio. Magyar había pedido que se levantara su inmunidad.

La votación fue aprobada por 139 votos a favor, sin votos en contra ni abstenciones. Los legisladores de Fidesz y de su aliado KDNP, las fuerzas vinculadas al anterior Gobierno, no participaron de la sesión.

En el caso de Magyar, la investigación se relaciona con un incidente ocurrido en junio de 2024 en una discoteca. Según la acusación, el entonces dirigente tomó el teléfono de un hombre que lo estaba filmando y posteriormente lo arrojó al río Danubio.
Magyar rechaza que haya cometido un delito y había solicitado que su inmunidad fuera levantada para que el caso pudiera continuar en la Justicia. El primer ministro sostuvo que no tenía nada que ocultar y cuestionó el tratamiento que la fiscalía dio al expediente.

El levantamiento de la inmunidad no supone una condena ni determina la responsabilidad penal de Magyar. La medida permite que la investigación avance sin la protección parlamentaria correspondiente.
También investigan a dos exministros de Orbán
La decisión del Parlamento alcanzó además a Balázs Hankó, exministro de Cultura e Innovación y diputado de Fidesz, y Miklós Seszták, exministro de Desarrollo Nacional y legislador del KDNP.
Hankó es investigado por un presunto uso irregular de fondos públicos vinculados al Fondo Nacional de Cultura. Según la fiscalía, el caso involucra alrededor de 17.300 millones de forintos, equivalentes a unos 53,6 millones de dólares.

Por su parte, Seszták está siendo investigado por presuntos sobornos y pagos indebidos relacionados, entre otros asuntos, con contratos para la adquisición de vehículos destinados a una empresa estatal de transporte.
Los dos exfuncionarios niegan haber cometido irregularidades. Ninguno de los tres políticos alcanzados por la decisión parlamentaria ha sido condenado por estos hechos.
El contexto político
La decisión se produce meses después del cambio de gobierno en Hungría. Péter Magyar y su partido Tisza llegaron al poder con la promesa de investigar posibles casos de corrupción y abuso de poder vinculados con los años de gobierno de Viktor Orbán.

Desde su llegada al Ejecutivo, Magyar impulsó distintas medidas destinadas a revisar políticas de la administración anterior. Entre ellas se encuentran investigaciones relacionadas con presuntas irregularidades en el uso de fondos públicos.
En paralelo, el Gobierno de Magyar también modificó la orientación de la política exterior húngara respecto de Rusia y adoptó una posición más cercana a la Unión Europea.
En cuanto a la inmunidad parlamentaria, Magyar manifestó su intención de eliminarla para determinados delitos perseguidos de oficio, argumentando que los funcionarios deberían responder ante la Justicia cuando existen investigaciones penales en su contra.








