El ministro de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, advirtió que su país dispone de poco más de mil días para prepararse ante un posible conflicto con Rusia. El planteo se suma a sus recientes declaraciones sobre la capacidad británica para defender militarmente las islas Malvinas frente a la Argentina.
Tras advertir a Argentina por Malvinas, el ministro de Defensa británico llamó a prepararse para una guerra
Wes Streeting sostuvo que Londres tiene poco más de mil días para reforzarse ante posibles ataques de Rusia. En septiembre había afirmado que podía defender el archipiélago.

En un artículo publicado en The Telegraph, el funcionario sostuvo que el crecimiento de las fuerzas rusas y de su economía de guerra podría permitirles atacar hacia 2030. Su advertencia incluyó riesgos de sabotajes, ciberataques y acciones destinadas a interrumpir servicios esenciales y afectar la vida cotidiana.

El antecedente sobre Malvinas
En septiembre, Streeting había asegurado que Londres estaba preparado para proteger el archipiélago y había cuestionado los reclamos de Javier Milei. En una entrevista con The Sun on Sunday, afirmó que la Argentina carecía de capacidad para tomar las islas y que las fuerzas británicas podían defenderlas.
El funcionario también sostuvo que la disputa había quedado resuelta en 1982, en referencia a la guerra. La posición argentina mantiene el reclamo de soberanía sobre Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, y pide retomar las negociaciones con el Reino Unido.

Aunque ambas intervenciones apelan a la preparación militar, corresponden a escenarios diferentes. La advertencia de los mil días está vinculada con Rusia y la seguridad europea; las declaraciones sobre Malvinas respondieron a consultas sobre la defensa del archipiélago y al reclamo argentino.
Ataques más allá del campo de batalla
En su nuevo mensaje, Streeting señaló que las amenazas no se limitan a una guerra convencional. Mencionó el terrorismo patrocinado por Estados, los sabotajes y otras operaciones hostiles que, según su evaluación, buscan alterar la actividad diaria, debilitar la seguridad y generar temor entre la población.
El ministro planteó que la capacidad de los adversarios cambió por el desarrollo tecnológico, incluida la inteligencia artificial. También reconoció que la defensa británica todavía necesita mejoras y sostuvo que deben reforzarse el personal, el equipamiento y los recursos de las Fuerzas Armadas.

Para afrontar ese escenario, defendió el incremento del presupuesto militar y la cooperación con la OTAN y Estados Unidos. Su objetivo declarado es que el Reino Unido pueda combatir junto con sus aliados si fracasan las medidas de disuasión destinadas a evitar un enfrentamiento.
Preparativos para la población
En paralelo, el gobierno británico lanzó una campaña para que hogares y empresas se preparen ante emergencias. Las recomendaciones incluyen disponer de alimentos, agua embotellada y elementos de primeros auxilios para afrontar interrupciones provocadas por fenómenos naturales, ciberataques o acciones hostiles.
La iniciativa contempla reservas para cubrir tres días de necesidades básicas. Las autoridades también aconsejan contar con linternas y otros suministros ante eventuales cortes de servicios, como parte de una campaña de preparación civil que se desarrollará durante tres años.










