Rusia insta a Estados Unidos a abstenerse de imponer un bloqueo militar a Cuba, declaró este miércoles el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, durante una reunión con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez Parrilla.

El ministro ruso Lavrov instó a Washington a evitar un bloqueo, llamando al diálogo para resolver tensiones y consolidar la soberanía cubana. Mientras, en Chile se enfrentan posiciones del presidente saliente Boric con el entrante Kast por la asistencia humanitaria a la isla.

Rusia insta a Estados Unidos a abstenerse de imponer un bloqueo militar a Cuba, declaró este miércoles el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, durante una reunión con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez Parrilla.
“Junto con la gran mayoría de la comunidad internacional, instamos a Estados Unidos a actuar con sentido común, adoptar una postura responsable y abandonar los planes de un bloqueo naval”, declaró Lavrov.

El funcionario ruso añadió que Moscú rechaza las acusaciones de que su cooperación con Cuba se dirige contra Washington y que todas las disputas entre Washington y La Habana deben resolverse mediante el diálogo.
“Seguiremos apoyando a Cuba y al pueblo cubano en la defensa de la soberanía y la seguridad del país”, declaró Lavrov. Y añadió que Rusia condena la legislación estadounidense dirigida contra Cuba, supuestamente basada en la falsa afirmación de que Cuba representa una amenaza para Estados Unidos.
El presidente de Chile, Gabriel Boric, envió una carta al papa León XIV para solicitarle que intervenga en la crisis humanitaria que vive Cuba en medio del asedio petrolero decretado por Estados Unidos. En tanto que el mandatario electo, Antonio Kast, se expresó en rechazo a la asistencia a la isla.
La Secretaría General de la Presidencia (Segpres) explicó en un comunicado que en la misiva "se expresó la inquietud de Chile por las condiciones de vida de la población y se señaló que la situación que enfrenta actualmente Cuba ha adquirido una dimensión humanitaria preocupante, impactando directamente en el abastecimiento de alimentos, en la operación de hospitales, en el transporte público y en el suministro eléctrico”.

En la carta, entregada el pasado viernes al nuncio apostólico en Chile, el arzobispo Kurian Mathew Vayalunkal, durante una reunión en La Moneda (sede del Gobierno chileno), Boric aseguró también que "sin desconocer las diferencias ideológicas, el bienestar humanitario debe situarse por sobre los conflictos entre Estados", de acuerdo a la Segpres.
El mandatario indicó además que "cualquier salida sostenible requerirá avances en materia de democracia y de derechos humanos", según el comunicado. "Se transmitió la relevancia de avanzar en el respeto de las libertades fundamentales, incluyendo la situación de personas detenidas por motivos políticos", añadió la Segpres.
En tanto, el presidente electo de Chile, el ultraderechista José Antonio Kast, cuestionó la ayuda económica que enviará el actual gobierno chileno a Cuba, sumida en una profunda crisis económica agravada por las presiones de Estados Unidos.

Cuba enfrenta una gravísima crisis energética tras el fin del suministro de petróleo por parte de Venezuela, luego de la caída el pasado 3 de enero de Nicolás Maduro, y ante las amenazas de Washington de imponer aranceles a los países que le vendan petróleo a la isla comunista.
Ante esta situación, el Gobierno chileno anunció la semana pasada el envío de un millón de dólares a la isla caribeña a través de Unicef, uniéndose así a otros países que también se han comprometido a enviar ayuda humanitaria, como México o España.
"No estoy de acuerdo en darle una ayuda económica directa a un gobierno que ha generado una dictadura por más de 60 años y que ha puesto al pueblo cubano en una situación muy desmedrada, inhumana", criticó Kast en una conferencia de prensa en el sur de Chile, tras regresar de sus vacaciones.