Lo que debía ser el viaje de sus vidas, el refugio de aguas cristalinas y arenas blancas para celebrar el inicio de un matrimonio, se transformó en una pesadilla de sangre y desesperación. Un hombre español, identificado como Borja, se encuentra hoy debatiendo entre la vida y la muerte en una cama de terapia intensiva luego de ser atacado por un tiburón mientras disfrutaba de su luna de miel en las paradisíacas Islas Maldivas.
Un tiburón atacó a un hombre en plena luna de miel y le arrancó una pierna “de un bocado”
Un médico español sufrió la amputación de una de sus piernas tras el violento encuentro en las Islas Maldivas. Se encontraba de viaje junto a su esposa cuando, en medio de una excursión, fue sorprendido por el ejemplar. "De un bocado se lo llevó todo", relataron sus familiares.

El hecho, que ha conmocionado a la comunidad internacional y resuena con especial crudeza en los destinos turísticos más exclusivos del mundo, ocurrió este miércoles mientras el joven ginecólogo alicantino y su esposa Ana, oriunda de Castellón, participaban de una excursión acuática. Según trascendió, el ataque fue tan súbito como devastador.
Un ataque fulminante

El escenario de la tragedia fue una salida programada por una empresa turística local, una actividad que miles de viajeros realizan a diario confiando en la seguridad de los guías y el entorno. Sin embargo, la naturaleza rompió cualquier protocolo. "De un bocado, se llevó toda la carne de la rodilla hacia abajo", explicaron fuentes familiares en declaraciones recogidas por este medio, describiendo una escena de violencia inusitada.
Borja fue rescatado del agua en estado de shock y trasladado de urgencia al hospital ADK de Malé, la capital del archipiélago. Allí, el cuerpo médico debió realizar transfusiones masivas de sangre para compensar la hemorragia severa provocada por la pérdida de su extremidad inferior. Actualmente, permanece conectado a sistemas de soporte vital, luchando por su recuperación en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Denuncia por negligencia
A medida que se conocen los detalles, el foco de la noticia comienza a desplazarse hacia la responsabilidad de los organizadores del tour. Si bien el Ministerio de Exteriores de España ha calificado el suceso como "altamente inusual" en una región donde el turismo convive pacíficamente con la fauna marina, la familia de las víctimas sostiene una postura firme: hubo una imprudencia.
De hecho, Ana, la esposa del médico herido, ya ha formalizado una denuncia ante las autoridades locales. Se investiga si la excursión se realizó en una zona de riesgo o si se omitieron advertencias de seguridad básicas que podrían haber evitado el encuentro con el depredador.

El perfil de la víctima y la especie implicada
Borja es un reconocido ginecólogo que desempeña sus funciones en el Hospital General de Alicante, un detalle que añade una carga de conmoción adicional en su comunidad local. Por otro lado, aunque la zona es frecuentada por diversas especies, expertos y fuentes locales han puesto el ojo sobre el tiburón oceánico de puntas blancas, un ejemplar que suele habitar estas aguas.

Mientras la noticia sigue en ampliación, el mundo aguarda por la evolución del profesional español, cuya vida cambió para siempre en un instante de horror en el Océano Índico. La comunidad médica y sus allegados siguen minuto a minuto el parte desde el hospital ADK, esperando que su condición crítica logre estabilizarse tras la cirugía de emergencia.







