La secuencia duró apenas unos segundos, pero terminó en tragedia. Renata Yassu Nakama, una joven de 26 años, cayó por la ventana de un colectivo en movimiento en la ciudad brasileña de São Sebastião y murió tres días después a causa de las graves lesiones sufridas.
El hecho ocurrió el pasado mes de enero sobre la ruta Rio-Santos (SP-055), en el litoral norte paulista, aunque las imágenes del episodio recién se conocieron este 11 de marzo, fecha en la que, además, la víctima habría cumplido 27 años.
Según la reconstrucción difundida a partir de las cámaras internas del vehículo, el colectivo iba lleno y Renata viajaba en la parte delantera, apoyada sobre una ventana cercana a la puerta y sujetándose de una barra. Minutos más tarde, esa estructura comenzó a desprenderse.
Al tomar una curva, la ventana terminó de salirse de su marco y la joven fue expulsada hacia el costado de la ruta. En la caída golpeó con fuerza la cabeza contra el asfalto, en una escena que quedó registrada por el sistema de monitoreo del propio ómnibus.
Después del accidente, el chofer detuvo la marcha y varios pasajeros descendieron para asistirla. Renata fue trasladada de urgencia a un hospital, donde le diagnosticaron un traumatismo craneoencefálico grave, pero murió tres días después.
La muerte de la joven provocó conmoción también por su situación familiar. Renata dejó dos hijos, de seis y ocho años, que desde entonces quedaron al cuidado de sus abuelos maternos, quienes además impulsan el reclamo judicial para que se determinen responsabilidades.
En su declaración, el conductor sostuvo que el colectivo transportaba 77 pasajeros, una cifra que, según dijo, estaba dentro del límite permitido. También afirmó que la joven habría ingresado por su cuenta a un sector no destinado a pasajeros.
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Conmoción en Brasil: murió una influencer en un accidente y su padre se quitó la vida tras enterarseLa familia de la víctima rechaza esa versión. A través de su representación legal, sostiene que Renata señaló el lugar donde se iba a ubicar, que el conductor la vio avanzar hacia ese sector y que no interrumpió el viaje ni le impidió permanecer allí antes de que ocurriera la falla estructural.
Frente a la repercusión del caso, la empresa Sancetur, responsable del servicio, informó en su momento que el tema había quedado en manos de su área jurídica y evitó hacer declaraciones públicas. Paralelamente, la municipalidad de São Sebastião abrió una investigación administrativa y pidió registros operativos, imágenes internas y documentación técnica del vehículo.
La causa también ya tiene derivación judicial. En el último mes, la Justicia dictó una medida cautelar para que el municipio y la concesionaria paguen una pensión alimentaria mensual a los hijos de Renata, mientras avanza una investigación que busca establecer si hubo fallas mecánicas, negligencia operativa o responsabilidades compartidas en una tragedia que sigue conmocionando a la comunidad.