Donald Trump volvió a levantar el muro arancelario y, dentro de esa ofensiva, la Argentina consiguió quedar cerca de la puerta menos costosa.
En su guerra comercial, Trump deja a la Argentina con el arancel más bajo
Estados Unidos aplicará nuevos aranceles a productos de más de 60 países bajo una herramienta distinta a la anulada previamente por la Corte Suprema. La Argentina quedó alcanzada por la menor tasa adicional del 10%, conserva las exenciones para 1.675 productos, pero el acero y el aluminio seguirán pagando un gravamen del 50%.

El gobierno de Estados Unidos anunció un nuevo esquema de aranceles para importaciones provenientes de 60 países, entre ellos la Argentina, luego del revés que sufrió en febrero cuando la Corte Suprema anuló buena parte de la política comercial impulsada por el presidente republicano. Esta vez, Washington recurrió a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 y fijó para los productos argentinos alcanzados una tasa adicional del 10%.

Es el nivel más bajo dentro del nuevo régimen. Los productos de la Unión Europea, Taiwán, Japón, Corea y Suiza quedarán sujetos a tasas de entre el 10% y el 12,5%, mientras que otras economías afrontarán un 12,5%. Brasil quedó en ese último grupo y, además, mantendrá un recargo adicional del 25% sobre parte de sus ventas.
El acuerdo bilateral sostuvo la ventaja
La ubicación argentina responde al acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco firmado en febrero por el canciller Pablo Quirno y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. El entendimiento incorporó compromisos vinculados con la prohibición de importar bienes elaborados mediante trabajo forzoso, criterio utilizado ahora por Washington para distribuir las tasas.

“El 10 por ciento es la tasa adecuada” para las economías que establecieron prohibiciones o asumieron compromisos sobre esa clase de productos, sostuvo la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.
Según la información difundida, las 1.675 posiciones argentinas beneficiadas por el pacto bilateral conservarán la tasa cero. Ese conjunto permitiría recuperar exportaciones por USD 1.013 millones e incluye 93 posiciones nuevas, como aceites de jojoba y argán, animales vivos, flores, corcho, maderas y piedras preciosas.
“A la Argentina no le cambia nada porque tiene un acuerdo que sigue vigente”, sostuvieron funcionarios argentinos vinculados con la negociación. Para el resto de las exportaciones alcanzadas, regirá el recargo general del 10%.
Qué productos pagarán el nuevo gravamen
El listado publicado por la USTR concentra el nuevo arancel en materias primas, insumos industriales y manufacturas específicas. Entre ellas aparecen flores frescas, extractos vegetales, aceites esenciales, productos de ratán y bambú, madera tropical, corcho, seda, perlas, diamantes, piedras preciosas y determinados residuos metálicos.
También quedaron incluidos mamíferos vivos, algunas aves ornamentales, algas para usos no alimentarios, microorganismos muertos y productos de origen animal destinados a la industria farmacéutica.

La administración estadounidense dejó fuera materiales informativos, donaciones, equipaje de viajeros y bienes cuya aplicación del arancel pudiera provocar problemas de abastecimiento o disrupciones en su economía. También exceptuó productos que Estados Unidos no puede producir en cantidad suficiente.
Acero y aluminio, sin alivio
El entendimiento no modifica la situación del acero y del aluminio argentinos. Ambos continuarán pagando el arancel del 50% establecido bajo la Sección 232, vinculada con razones de seguridad nacional.
La Casa Blanca considera estratégicas a esas industrias y las mantiene por fuera de las reglas generales. Lo mismo ocurre con automóviles y autopartes ya alcanzados por ese mecanismo.








