Víctimas civiles por bombardeos en Ucrania crecieron 26% en 2025
El informe de la Action on Armed Violence (AOAV) reveló este aumento en bajas civiles por violencia explosiva, vinculando el dato al uso intensivo de armamento pesado.
Militares ucranianos disparan un obús autopropulsado contra tropas rusas. REUTERS/Stringer
Las bajas civiles en Ucrania por ataques con explosivos, misiles y drones aumentaron un 26 % durante 2025, según una ONG especializada en violencia armada. El incremento, ligado al recrudecimiento de los bombardeos sobre poblaciones urbanas e infraestructura civil, refleja la dureza que toma el conflicto en su cuarto año, con números de muertos y heridos superiores a los de 2024.
Un reporte elaborado por la organización Action on Armed Violence (AOAV) y citado por medios internacionales señala que en 2025 las bajas civiles en Ucrania debido a violencia explosiva alcanzaron cifras significativamente más altas que el año previo. En total, 2.248 civiles fueron muertos y 12.493 resultaron heridos por bombardeos y ataques con munición explosiva, lo que representa un incremento del 26 % respecto a 2024.
Además, los investigadores destacaron que el número de víctimas por incidente creció aproximadamente 33 %, lo que indica que cada ataque registrado fue en promedio más letal que en años anteriores.
Una mujer ucraniana aparece en una ventana rota de un edificio alcanzado por un ataque con drones rusos. REUTERS/Nina Liashonok
Bombardeos en zonas urbanas y ataques críticos
Los datos publicados señalan que muchas de las bajas se produjeron en áreas densamente pobladas y no en zonas de combate tradicionales, evidenciando una tendencia preocupante en el uso de armamento pesado en ciudades y territorios civiles. Entre los ataques más impactantes se encuentra uno en Dnipro el 24 de junio de 2025, en el que misiles alcanzaron un tren, viviendas y escuelas, causando 21 muertos y 314 heridos, incluidos niños.
Estos patrones reflejan la intensificación de las operaciones militares rusas, con una mayor concentración de misiles y drones sobre objetivos que trascienden objetivos estrictamente militares, lo que, según analistas, aumenta las probabilidades de víctimas civiles.
Impacto humanitario y normas internacionales
El aumento de bajas civiles pone en evidencia la grave situación humanitaria que enfrenta la población de Ucrania, atrapada en un conflicto prolongado. Organizaciones internacionales y expertos en derecho internacional han advertido sobre la necesidad de respetar las normas humanitarias que protegen a los civiles en tiempos de guerra, un principio que, según el director de la AOAV, se ha deteriorado en distintos frentes globales.
Aunque a nivel global las víctimas por violencia explosiva han disminuido —debido a factores como el cese de hostilidades en otras zonas—, Ucrania representa una excepción alarmante, con cifras que continúan creciendo en 2025 en comparación con años anteriores.
Shells for a Caesar self-propelled howitzer at a position of Ukrainian servicemen on the front line, amid Russia's attack on Ukraine, in Zaporizhzhia region, Ukraine February 16, 2026. Picture taken with a mobile phone. REUTERS/Stringer
Respuesta y consecuencias
La escalada de los ataques ha generado un nuevo llamado de atención de la comunidad internacional para fortalecer la protección de civiles y garantizar un acceso más amplio a la asistencia humanitaria. Naciones Unidas y organizaciones humanitarias han reiterado la urgencia de medidas que mitiguen el impacto en la población no combatiente, especialmente en contextos donde la infraestructura básica —como hospitales y sistemas de agua— también ha resultado dañada por los bombardeos.
La prolongación del conflicto a lo largo de 2025 y la intensificación de ataques con armamento pesado sugieren que, sin un avance significativo hacia la desescalada, la población civil podría seguir enfrentando elevados niveles de riesgo durante 2026.
El aumento del 26 % en víctimas civiles por bombardeos en Ucrania durante 2025 subraya la cruda realidad de un conflicto que ha dejado de ser local para convertirse en un fenómeno con profundas repercusiones humanitarias. Más allá de las cifras, cada número representa familias, comunidades y vidas que sufren las consecuencias de una guerra que, casi cuatro años después de su inicio, sigue cobrando un alto precio en la población civil.