Las intensas lluvias que afectan a Uruguay generaron nuevas complicaciones en distintos puntos del país, con ríos y arroyos en ascenso, personas evacuadas y zonas rurales anegadas. La situación es especialmente delicada en departamentos del este y noreste, donde también comenzaron a movilizar ganado para evitar que quede atrapado por el avance del agua.
Inundaciones en Uruguay: crece el número de evacuados y ya trasladaron miles de animales
Se registraron desbordes, barrios aislados y complicaciones en distintos departamentos. En Rocha, productores retiraron unos 15.000 animales de zonas anegadas.

Uno de los escenarios más complejos se registra en Cerro Largo, en el noreste uruguayo. Las precipitaciones no dieron tregua y aumentó la cantidad de personas evacuadas y autoevacuadas, algunas de las cuales fueron trasladadas a instalaciones municipales.
Melo, capital de Cerro Largo, y Río Branco, segunda ciudad del departamento, aparecen entre las localidades más afectadas. El río Yaguarón mantenía una rápida tendencia ascendente y llegó a crecer entre cinco y seis centímetros por hora.
Un barrio quedó aislado y cortaron el agua potable
En Melo, uno de los barrios quedó completamente aislado luego de que las autoridades cerraran un pasaje. La medida dejó a unas 1.200 personas del otro lado del acceso, mientras que la empresa estatal OSE resolvió interrumpir el suministro de agua potable en el sector.
El avance del agua obligó a varias familias a abandonar sus viviendas. Algunos vecinos relataron que tuvieron que salir rápidamente porque las precipitaciones provocaron una inundación que avanzó en pocas horas.

Una de las personas evacuadas contó que debió abandonar su vivienda junto con un bebé y una vecina. Según explicó, el agua ingresó rápidamente y no tuvieron tiempo suficiente para retirar sus pertenencias.
La situación generó preocupación entre las autoridades departamentales. El intendente de Cerro Largo, Christian Morel, mantuvo una comunicación con el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, para analizar la evolución del escenario provocado por las lluvias.

También crece el río Olimar
En el departamento de Treinta y Tres, ubicado en el este del país, la situación también encendió las alarmas. El río Olimar llegó a crecer hasta los ocho metros durante la noche del martes.
El avance del agua provocó el desplazamiento de unas 60 personas y obligó a interrumpir el tránsito en uno de los puentes de la zona. Las autoridades siguen de cerca la evolución del río ante la posibilidad de nuevas complicaciones.
La emergencia también alcanzó al departamento de Rocha, donde el impacto se siente especialmente en las áreas productivas. Allí, el agua comenzó a cubrir campos bajos y obligó a los productores a trasladar sus animales hacia sectores más elevados.

Movilizaron unos 15.000 animales
La situación en Rocha es particularmente compleja. Productores rurales señalaron que entre 5.000 y 6.000 hectáreas ya se encuentran perjudicadas por las inundaciones.
Además, en pocos días se acumularon más de 200 milímetros de lluvia en algunas zonas, lo que provocó el anegamiento de numerosos establecimientos rurales. Ante este escenario, los productores comenzaron a sacar el ganado de los campos para llevarlo hacia caminos y terrenos ubicados en zonas más altas.
En la zona rural de 18 de Julio, uno de los principales sectores ganaderos de Rocha, fueron movilizados alrededor de 15.000 animales. La medida busca evitar que los ejemplares queden expuestos al avance del agua.
El problema es mayor para aquellos productores que no cuentan con terrenos elevados o alternativas para trasladar sus animales. En esos casos, el manejo del ganado se vuelve cada vez más complejo a medida que los campos continúan acumulando agua.

El Río Negro también genera preocupación
El panorama se extiende a otros departamentos. En Soriano, uno de los territorios uruguayos próximos a la Argentina, la creciente afectó sectores ubicados sobre la costa del Río Negro.
Dos paradores situados junto al curso de agua debieron ser evacuados y las autoridades estiman que el río podría alcanzar los seis metros durante los próximos días.
Las autoridades y los habitantes de las zonas afectadas permanecen atentos a la evolución de los cursos de agua, mientras continúan las tareas de asistencia a las familias desplazadas y el traslado preventivo de animales.
El episodio vuelve a poner bajo la lupa la vulnerabilidad de las zonas bajas de Uruguay frente a períodos de lluvias abundantes, especialmente en áreas rurales donde el rápido crecimiento de los ríos y arroyos puede complicar tanto a las poblaciones como a la actividad agropecuaria.








