El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, urgió este sábado a sus aliados internacionales a avanzar de manera inmediata en los acuerdos de licencias para los sistemas de misiles Patriot, así como en el proyecto europeo conjunto de defensa antibalística.
Zelenski exige acelerar los acuerdos de defensa antibalística tras un masivo ataque ruso
El presidente Volodimir Zelenski reclamó a sus aliados internacionales que cumplan con los paquetes de ayuda prometidos en la cumbre de la OTAN. El pedido surge luego de una nueva ofensiva de Moscú con 121 drones y doce misiles, de los cuales los proyectiles balísticos no pudieron ser interceptados.


El reclamo presidencial se produjo pocas horas después de concretarse una nueva y masiva ofensiva nocturna por parte de las fuerzas rusas, que combinó el uso de 121 drones y doce misiles, exponiendo las actuales limitaciones de la defensa aérea ucraniana para frenar proyectiles de alta velocidad.
A través de un comunicado oficial en la red social X, el mandatario remarcó la urgencia de la situación logística.

"Esperamos que nuestros socios cumplan sus promesas en relación con los paquetes de ayuda acordados en la cumbre de la OTAN para ayudar a proteger a nuestra población. Debemos avanzar lo más rápidamente posible en los acuerdos de licencia para los Patriot y en el proyecto europeo conjunto de defensa antibalística. En estos momentos, la máxima prioridad para todas nuestras instituciones es hacer que esto sea una realidad", enfatizó Zelenski.
Un ataque complejo y difícil de interceptar
Según la información detallada por la Fuerza Aérea ucraniana, la ofensiva del Kremlin comenzó a registrarse desde la tarde del viernes y desplegó una peligrosa variedad de armamento táctico.
Las fuerzas rusas lanzaron seis misiles balísticos Iskander-M/S-400 desde la región fronteriza de Briansk, cuatro misiles aéreos guiados Kh-59/69 desde el espacio aéreo de la península de Crimea —anexionada por Moscú en 2014—, y dos misiles antirradar Kh-31 desde aguas del mar Negro.

A este arsenal se sumó un masivo despliegue de 121 drones no tripulados de ataque, que incluyeron modelos Shahed, Gerbera e Italmas, además de drones de simulación y réplica del tipo Parodia.
Estas aeronaves fueron disparadas de forma coordinada desde múltiples puntos estratégicos, abarcando las regiones rusas de Kursk, Mílerovo, Oriol y Primorsko-Ajtarsk, zonas ocupadas de la región de Donetsk y las bases de Chauda y Gvardíiske en Crimea.
El límite de las defensas y el impacto en civiles
A pesar de la magnitud de la incursión, el presidente ucraniano destacó la labor de las brigadas antiaéreas en el territorio, aunque reconoció la vulnerabilidad ante las armas de trayectoria balística.

"Nuestros defensores lograron derribar la mayoría de los objetivos, pero no los balísticos", admitió Zelenski, evidenciando la necesidad técnica de contar con un mayor número de baterías Patriot para asegurar la cobertura de los cascos urbanos.
El ataque nocturno dejó un saldo de al menos once personas heridas en la capital, Kiev, entre las cuales se encuentra un menor de edad.

Asimismo, las autoridades locales denunciaron que la dinámica de la agresión rusa impidió una respuesta temprana, registrándose los primeros impactos destructivos contra infraestructuras civiles esenciales incluso antes de que los sistemas de emergencia lograran activar la alerta aérea en la ciudad.








