La inteligencia artificial generativa dejó de ser una tecnología utilizada solamente por especialistas y comenzó a incorporarse a actividades cotidianas como estudiar, buscar información, escribir, crear contenidos y resolver distintas tareas.
El 23,4% de los argentinos ya usa inteligencia artificial: para qué la utilizan
Un informe del Microsoft AI Economy Institute midió el uso de herramientas de inteligencia artificial generativa en 147 economías. Argentina llegó al 23,4% entre las personas de 15 a 64 años y quedó por encima del promedio mundial. El estudio también muestra cuáles son los principales usos de estas herramientas y cómo cambian según la región.

En Argentina, el 23,4% de las personas de entre 15 y 64 años utilizó alguna herramienta de inteligencia artificial generativa durante el segundo trimestre de 2026, según el último informe del Microsoft AI Economy Institute.
El porcentaje representa un crecimiento respecto del primer trimestre del año, cuando la adopción en el país había sido del 21,9%. Es decir, en tres meses aumentó 1,5 puntos porcentuales. A nivel mundial, el uso pasó del 17,8% al 18,8% durante el mismo período.
El dato no significa que el 23,4% de todos los argentinos utilice inteligencia artificial. La medición toma como referencia a la población de entre 15 y 64 años y considera si utilizó algún producto de IA generativa durante el período analizado.
Además, se construye a partir de datos agregados y anonimizados de telemetría de Microsoft, ajustados según factores como la participación de los distintos sistemas operativos y dispositivos, la penetración de internet y el tamaño de la población.

Argentina aumentó el uso de inteligencia artificial
El avance argentino forma parte de una tendencia global. Según el informe, prácticamente todas las economías registraron un aumento de la adopción de herramientas de inteligencia artificial durante el segundo trimestre de 2026. En el caso argentino, el crecimiento fue de 21,9% a 23,4%.
La Argentina también quedó por encima del promedio mundial, que llegó al 18,8%. En América Latina, el informe ubica a Colombia en 25,9%, Uruguay en 25,7%, Chile en 24%, Argentina en 23,4%, México en 21,4%, Brasil en 20,2% y Perú en 17,3%.
En el ranking global, los países con mayor nivel de adopción fueron Emiratos Árabes Unidos, con 73,3%, y Singapur, con 64,3%. Más atrás aparecen Irlanda, con 49,9%, Francia, con 49,6%, y Noruega, con 49,4%.
El informe también muestra que la adopción no avanza de la misma manera en todas las regiones. En el segundo trimestre de 2026, el 28,8% de la población en edad laboral del Norte Global había utilizado herramientas de IA generativa, frente al 16,2% en el Sur Global. La brecha entre ambas regiones llegó así a 12,6 puntos porcentuales.

¿Para qué se está usando la inteligencia artificial?
El informe de Microsoft analiza también las diferencias en los usos de la inteligencia artificial a partir de una muestra de conversaciones de usuarios de Copilot. Esto permite observar qué tipo de tareas aparecen con mayor frecuencia en distintas regiones, aunque no permite afirmar que esos mismos porcentajes correspondan específicamente a los usuarios argentinos.
Uno de los principales usos identificados en el Sur Global está relacionado con el aprendizaje y la educación. Las conversaciones vinculadas con el aprendizaje autónomo y el desarrollo de habilidades tienen un peso 29,2% superior al promedio mundial. A su vez, las relacionadas con tareas escolares y apoyo académico representan una proporción 32,3% mayor que la media global.
Esto incluye, según la clasificación utilizada por Microsoft, interacciones destinadas a aprender por cuenta propia, desarrollar competencias y recibir apoyo para actividades académicas. El informe señala que estas aplicaciones pueden funcionar como una de las principales puertas de entrada a la inteligencia artificial en regiones donde la adopción todavía se encuentra en expansión.
En otras palabras, una persona puede recurrir a una herramienta de IA para obtener una explicación sobre un tema, comprender un concepto, practicar determinadas habilidades o recibir ayuda para una tarea. El informe no sostiene que estas herramientas reemplacen el aprendizaje tradicional, sino que identifica el aprendizaje como uno de los usos que tienen mayor presencia en el Sur Global.

Buscar información, pedir recomendaciones y crear contenidos
Las diferencias también aparecen cuando se compara el Sur Global con el Norte Global. En los países del Norte Global analizados por Microsoft tienen mayor peso determinados usos vinculados con el consumo, como la búsqueda de información, las compras y la solicitud de recomendaciones o asesoramiento.
En el Sur Global, en cambio, tienen una presencia especialmente importante las actividades relacionadas con la creación y edición de imágenes, textos y código. Es decir, además de utilizar la IA para obtener información, los usuarios recurren a estas herramientas para producir o modificar contenidos.
La diferencia es relevante porque muestra que la inteligencia artificial no tiene un único uso. Una misma herramienta puede funcionar como asistente para estudiar, como apoyo para buscar información, como recurso para escribir o editar un texto, como herramienta para generar imágenes o como ayuda para desarrollar código.
Microsoft advierte, de todos modos, que estos resultados deben interpretarse con cautela. La comparación se realiza sobre los primeros usuarios de la IA en determinadas regiones y los patrones podrían modificarse a medida que la tecnología llegue a una proporción mayor de la población. Además, los datos no permiten determinar por qué los usos relacionados con el aprendizaje tienen mayor presencia en el Sur Global.

Qué significa el dato para Argentina
El 23,4% registrado para Argentina permite medir cuánto se extendió el uso de herramientas de IA generativa entre las personas de 15 a 64 años, pero no permite saber por sí solo qué hace cada usuario con estas tecnologías.
Por eso, el dato debe leerse como un indicador de adopción, no como una encuesta sobre hábitos de los argentinos. Microsoft define la difusión de IA como el porcentaje de personas de entre 15 y 64 años que utilizaron algún producto de inteligencia artificial generativa durante el período estudiado. La compañía aclara además que su metodología continúa en evolución.
De hecho, el próximo informe incorporará nuevas herramientas y modelos que todavía no forman parte de la medición actual. Microsoft estima que esa ampliación podría elevar la tasa registrada en prácticamente todas las economías, no necesariamente porque haya aparecido de golpe una mayor cantidad de usuarios, sino porque se contabilizará una parte más amplia del uso que ya existe.
El crecimiento también se observa en el ecosistema de aplicaciones. Microsoft informó que Hugging Face Spaces, una plataforma que reúne aplicaciones y demostraciones de inteligencia artificial, pasó de alrededor de 124.000 espacios a finales de 2023 a 1,46 millones en septiembre de 2026.
La compañía utiliza esta evolución como otro indicador del crecimiento de la experimentación y el desarrollo de aplicaciones de IA.

Una tecnología que se incorpora a tareas cada vez más diversas
Los datos muestran que la inteligencia artificial generativa continúa ampliando su presencia. En Argentina, casi una de cada cuatro personas de entre 15 y 64 años ya utilizó alguna herramienta de este tipo durante el segundo trimestre del año.
El crecimiento respecto del primer trimestre también marca una tendencia: la adopción pasó del 21,9% al 23,4% en apenas tres meses. Sin embargo, el informe deja claro que todavía existen diferencias importantes entre regiones y que el acceso y el uso de la tecnología están condicionados por factores como la conectividad, la infraestructura y las capacidades digitales.
En cuanto a los usos, el estudio permite identificar una tendencia concreta: en el Sur Global, donde se encuentra Argentina, las herramientas de IA tienen una presencia particularmente fuerte en actividades vinculadas con el aprendizaje, la educación y la creación o edición de contenidos. En el Norte Global pesan más otros usos, como las búsquedas de información, las compras y las recomendaciones.
La cifra argentina, por lo tanto, no solo muestra cuánto avanzó la inteligencia artificial en el país. También refleja un cambio en la manera en que estas herramientas comienzan a incorporarse a actividades cotidianas: desde aprender y desarrollar nuevas habilidades hasta producir textos, imágenes y código. Y, a medida que se incorporen nuevas herramientas a las mediciones, es probable que el mapa del uso de la IA continúe cambiando.









