Incendios sin control en Chubut: el fuego avanza sobre zonas pobladas y esperan lluvias que no llegan
La provincia de Chubut atraviesa una de las emergencias ambientales más graves de los últimos años. Dos grandes focos de incendio permanecen activos en la Comarca Andina y el Parque Nacional Los Alerces, con miles de hectáreas consumidas, evacuaciones preventivas y un escenario climático que complica el combate del fuego.
El fuego avanzó sobre la Comarca Andina y obligó a evacuar familias. Foto: Gobierno de Chubut
Los incendios forestales que afectan a Chubut mantienen en vilo a la región patagónica. La situación es considerada dramática por quienes trabajan en el territorio, con focos activos que avanzan sobre zonas productivas y áreas cercanas a centros urbanos.
Según detalló la periodista Paula Moreno, en diálogo con CyD Litoral, en un primer momento se registraron cinco incendios simultáneos, de los cuales actualmente permanecen activos dos de gran magnitud.
Uno de los focos se localiza en la zona de Puerto Patriada, dentro de la Comarca Andina del Paralelo 42, entre El Bolsón y Esquel. El otro se desarrolla en el Parque Nacional Los Alerces, donde opera el equipo de Parques Nacionales con apoyo aéreo.
En ambos frentes trabajan brigadistas, bomberos y medios aéreos. Si bien la cantidad de recursos desplegados es mayor a la de otros años, las condiciones climáticas extremas hacen que los esfuerzos resulten insuficientes para contener el avance de las llamas.
La noche del jueves fue especialmente crítica. En el incendio de Puerto Patriada, el fuego cruzó la Ruta Nacional 40 y avanzó hacia la zona de El Maitén, lo que obligó a evacuar vecinos de Epuyén y a interrumpir la circulación vehicular.
La ruta fue rehabilitada recién durante la mañana del viernes, aunque el riesgo persiste. Las autoridades mantienen un monitoreo permanente ante la posibilidad de nuevos cortes si el fuego vuelve a acercarse a la traza.
La sequía histórica y las altas temperaturas agravan el escenario.. Foto: Reuters
Uno de los mayores problemas es la ausencia de lluvias. No hay pronósticos que anticipen precipitaciones significativas capaces de reducir la intensidad del incendio, lo que genera una fuerte preocupación entre brigadistas y pobladores.
Miles de hectáreas arrasadas y evacuaciones preventivas
El humo cubre gran parte de la región. En Esquel, el aire se volvió irrespirable y la visibilidad se encuentra reducida. En el Parque Nacional Los Alerces, el panorama es similar, con columnas de humo visibles desde distintos puntos.
En la zona de Puerto Patriada, el fuego ya consumió entre 3.500 y 4.000 hectáreas. El avance fue rápido y agresivo, favorecido por la sequedad del terreno y la presencia de material combustible acumulado.
Más de 350 personas trabajan en el combate de las llamas. A ese número se sumará en las próximas horas un equipo de brigadistas provenientes de Córdoba, enviado para reforzar las tareas y permitir la rotación del personal agotado.
Durante la noche, los equipos continuaron trabajando sin descanso. Las imágenes del fuego avanzando a ambos lados de la ruta reflejan la magnitud del desastre y el riesgo permanente al que están expuestos quienes enfrentan las llamas.
En la zona rural, productores intentan salvar sus animales. Muchos debieron trasladar ganado de manera urgente, aunque las evaluaciones sobre las pérdidas económicas se realizarán una vez que la emergencia esté controlada.
Hasta el momento no se registraron víctimas fatales ni personas heridas. Sin embargo, el daño material es considerable. En Puerto Patriada, al menos 10 viviendas fueron consumidas por el fuego y 14 familias debieron ser evacuadas.
A ese número se suman numerosos autoevacuados que no siempre quedan registrados oficialmente. En el Parque Nacional, algunos pobladores optaron por permanecer en sus viviendas, ubicadas a orillas del lago.
Como medida preventiva, mantienen embarcaciones listas para evacuar por agua ante un cambio repentino del viento. Cada familia cuenta con botes o lanchas, mientras personal de Parques Nacionales patrulla también desde el lago.
Focos intencionales y una sequía histórica
La investigación sobre el origen de los incendios arrojó datos alarmantes. En el caso del foco del Parque Nacional Los Alerces, se determinó que fue provocado por la caída de un rayo, en un contexto de tormentas eléctricas poco habituales en la región.
Sin embargo, otros incendios fueron intencionales. En la Comarca Andina, los focos de Puerto Patriada y Cholila presentaron evidencias claras de acelerantes, como combustible, nafta y aceites.
Brigadistas trabajan sin descanso para contener los incendios. Foto: Gobierno de Chubut
En Cholila se detectaron varios focos cercanos entre sí, separados por apenas 500 metros. Ese incendio pudo ser contenido a tiempo gracias a una rápida intervención del operativo de emergencia.
El caso de Puerto Patriada resulta particularmente llamativo. El incendio comenzó mientras el gobernador Ignacio Torres se encontraba reunido con su gabinete e intendentes de la región, coordinando acciones ante una temporada que ya se preveía crítica.
Mientras se desarrollaba ese encuentro, el fuego se inició a pocos metros de la ruta, dando lugar a uno de los incendios más grandes y complejos de los últimos años en la provincia.
Especialistas coinciden en que la gravedad de la situación se explica por una combinación inédita de factores. Chubut atraviesa una sequía histórica, la más severa de los últimos 60 años.
No hubo acumulación de nieve durante el invierno ni lluvias significativas en los meses posteriores. El suelo está completamente seco y cubierto de material altamente inflamable.
A esto se suman temperaturas inusualmente altas para la región, que alcanzan los 32 grados y se mantienen durante varios días consecutivos, un fenómeno poco frecuente en la Patagonia.
Desde el área de Bosques provincial advirtieron que, pese a la magnitud del desastre, “milagrosamente no hay víctimas fatales”. Lo afirmó un funcionario con más de 30 años de experiencia como brigadista.
El principal riesgo, señalaron, es la proximidad del fuego a zonas urbanas. Se trata de incendios de interfase, donde viviendas y bosque conviven a pocos metros, lo que multiplica la dificultad del combate.
Las autoridades coinciden en que este incendio quedará registrado como uno de los más graves de la historia reciente de la provincia. Mientras tanto, la esperanza está puesta en un cambio climático que permita la llegada de lluvias.