En plena ola de calor que azota a la región del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), más de 16.000 usuarios se encuentran sin suministro eléctrico en distintos barrios de la ciudad y localidades del conurbano.

Una intensa ola de calor afecta al Gran Buenos Aires con temperaturas por encima de los 35°C. Más de 16 mil usuarios permanecen sin suministro eléctrico en barrios porteños y localidades del conurbano, en una jornada marcada por el colapso del sistema energético ante la alta demanda.

En plena ola de calor que azota a la región del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), más de 16.000 usuarios se encuentran sin suministro eléctrico en distintos barrios de la ciudad y localidades del conurbano.
La interrupción del servicio afecta tanto a vecinos de zonas residenciales como a comerciantes y trabajadores, en un contexto de temperaturas sofocantes que superan los 35°C.

La empresa distribuidora Edesur reportó que los cortes alcanzan al menos once barrios porteños, entre ellos:
Además, la situación se replica en localidades del conurbano bonaerense como:
Los usuarios afectados enfrentan dificultades para transitar el día sin aire acondicionado ni ventiladores, lo que incrementa el riesgo de golpes de calor, especialmente en adultos mayores, niños y personas con condiciones de salud preexistentes.

Las olas de calor intensas generan picos de demanda energética que suelen desbordar la capacidad del sistema eléctrico. Este estrés en la red provoca fallas técnicas, especialmente en zonas con infraestructura antigua o sobrecargada.
A esto se suma una falta de inversiones sostenidas en el sistema de distribución eléctrica que, según especialistas, vuelve vulnerables a las grandes ciudades ante fenómenos climáticos extremos.

La falta de energía eléctrica repercute directamente en la calidad de vida:
Muchos vecinos expresaron su malestar en redes sociales, mientras que desde las empresas se limitaron a informar que están trabajando en la restitución del servicio, sin brindar horarios precisos.

Este tipo de episodios no son nuevos. Cada verano, con la llegada de altas temperaturas, se repiten los cortes en distintos puntos del AMBA. El fenómeno se agrava cuando se encadenan varios días consecutivos de calor extremo, lo que genera un consumo sostenido récord.
Según datos de años anteriores, se han registrado apagones que afectaron a cientos de miles de usuarios, especialmente en jornadas donde la sensación térmica superó los 40°C.
La situación vuelve a poner en agenda la necesidad de un sistema energético más robusto y preparado para responder a los desafíos que impone el cambio climático. Mientras tanto, miles de familias enfrentan otro verano a oscuras, en medio de una ola de calor que no da tregua.