Las lluvias intensas del jueves pasado desbordaron sectores de Villanueva, en el departamento mendocino de Guaymallén, y pusieron en alerta a vecinos y rescatistas por una situación límite: una perra y su camada habían quedado atrapadas dentro de una acequia anegada y cubierta de barro.
La protagonista fue Celeste Yañez, quien decidió acercarse al lugar apenas se enteró del caso. Según relató en una entrevista radial, vio el pedido de ayuda y salió rumbo al barrio junto a su pareja, pese a las malas condiciones climáticas y la incertidumbre sobre el estado de los animales.
Al llegar, se encontró con un operativo en marcha: integrantes de la ONG Salvando Patas, residentes de la zona y bomberos del Cuartel Central ya evaluaban cómo acceder sin agravar el riesgo, porque los cachorros y la madre estaban “muy adentro”, varios metros bajo el asfalto.
Los bomberos advirtieron sobre la peligrosidad de ingresar por la inestabilidad de la estructura que cubría el cauce. Para reducir el riesgo, un vecino aportó un mameluco y el equipo de emergencia aseguró una cuerda a los tobillos de Celeste, con la idea de poder retirarla rápido si quedaba atrapada.
Ya dentro de la acequia, la joven avanzó casi a oscuras, entre barro y agua, con poca visibilidad y presencia de insectos y arañas. En ese tramo, dijo que el miedo fue constante y que se aferró a la idea de que había que llegar a tiempo: los cachorros todavía eran muy pequeños.
El rescate se volvió técnico y emocional a la vez. Para alcanzar a los perros y separarlos de la madre sin lastimarlos, utilizaron un secador de pisos como extensión, mientras afuera coordinaban para recibirlos y ponerlos a salvo: lograron sacar a siete cachorros y a la perra, ocho animales en total.
El tramo final fue el más complicado: el barro dificultó el retorno y Celeste contó que llegó a quedar parcialmente atascada, pero la cuerda y la asistencia desde afuera permitieron completar la salida. Luego, destacó el trabajo de las rescatistas y el impacto que este tipo de acciones tiene en el día a día, y pidió más empatía y compromiso comunitario ante situaciones de maltrato o abandono.