Cada caballo tendrá desde el próximo año una identificación electrónica propia, una suerte de DNI sanitario que acompañará sus movimientos, vacunaciones y antecedentes dentro del sistema del Senasa.
El Senasa oficializó el microchip obligatorio y la libreta digital para todos los caballos del país
El Senasa fijó un nuevo esquema nacional de trazabilidad para los équidos. El dispositivo será individual, único y permanente y quedará vinculado a la Libreta Sanitaria Equina Digital. Desde 2028, las libretas en papel dejarán de ser válidas para respaldar movimientos.

La Resolución 831/2026, publicada este jueves en el Boletín Oficial, estableció el marco obligatorio para la identificación electrónica individual, el registro sanitario y el movimiento de los équidos en todo el país, en paralelo con la puesta en marcha de la Libreta Sanitaria Equina Digital (LSED) y la digitalización de los pasaportes.
La fecha clave será el 1° de marzo de 2027. Desde entonces, los animales deberán estar identificados mediante un transpondedor inyectable —el microchip— cuya colocación será responsabilidad del productor, propietario, poseedor o tenedor, sin importar la cantidad de ejemplares a su cargo.
No es una idea completamente nueva. El uso de estos dispositivos había sido contemplado en 2015 con la creación del Registro Nacional Individual de Équidos, pero nunca llegó a desplegarse de manera general para toda la población equina. En los años posteriores avanzó sobre circuitos puntuales, como el comercio internacional y determinados movimientos; la nueva resolución le pone ahora un calendario a su generalización.
Un chip debajo de la crin
La reglamentación baja hasta el detalle físico. El microchip deberá implantarse en el tercio medio del lado izquierdo del cuello, unos ocho centímetros por debajo de la línea de la crin. Una vez colocado, su número tendrá que incorporarse al sistema sanitario del Senasa mediante aplicaciones homologadas, autogestión digital con clave fiscal o de manera presencial en las oficinas del organismo.
La identificación deberá concretarse cuando ocurra primero alguno de distintos eventos: la toma de muestras para diagnósticos obligatorios vinculados con movimientos, el alta de una libreta sanitaria o pasaporte, determinados tratamientos veterinarios, movimientos internacionales o el ingreso a la Zona Libre de Anemia Infecciosa Equina.

El Senasa fundamentó la medida en la necesidad de fortalecer la trazabilidad y la prevención sanitaria. Entre los antecedentes mencionó la epidemia de encefalomielitis equina, que obligó a restablecer la vacunación contra esa enfermedad y dejó en evidencia la necesidad de identificar individualmente a los animales.
La libreta al celular
El chip es apenas una parte del cambio. La misma resolución aprobó la Libreta Sanitaria Equina Digital como documento oficial para todo el país. Allí deberá quedar vinculada la identidad del animal con la información sanitaria que hoy se registra en papel: propietario, responsable sanitario, radicación, pruebas diagnósticas y vacunaciones.
El Senasa considera que tanto la libreta tradicional como el pasaporte físico quedaron tecnológicamente “obsoletos” y plantea una transición en etapas.

Desde el 31 de diciembre de 2026 ya no podrán imprimirse nuevas libretas sanitarias en papel. Las emitidas hasta entonces seguirán vigentes durante todo 2027, pero el 1° de enero de 2028 caducarán automáticamente y sólo serán válidas la LSED o el Pasaporte Equino previamente incorporado al sistema digital.
El pasaporte físico tendrá una excepción: podrá seguir acompañando al animal, pero únicamente si fue digitalizado previamente y continúa vigente en la base del Senasa.
Cambia la forma de trasladarlos
La digitalización tendrá consecuencias directas sobre los movimientos. Dentro del territorio nacional, la LSED o el Pasaporte Equino Digitalizado podrán respaldar el traslado cuando la operación se registre mediante una aplicación móvil, se informen las coordenadas geográficas del establecimiento de destino y se valide la identidad del animal mediante la lectura del microchip.
El tradicional Documento de Tránsito electrónico (DT-e), sin embargo, no desaparece. Continuará siendo obligatorio en movimientos asociados a faena de exportación, ingreso a la Zona Libre de Anemia Infecciosa Equina, exportaciones e importaciones sujetas a cuarentena.
El sistema deberá registrar además cambios de titularidad, robos, muertes y otras novedades sanitarias. La norma establece responsabilidades por inconsistencias entre los chips y la documentación y prevé sanciones ante falta de identificación, registros adulterados o movimientos sin la documentación correspondiente.
Para quienes ya tengan animales identificados con microchips compatibles con las normas técnicas internacionales, no necesariamente habrá que empezar de cero: esos dispositivos podrán ser reconocidos una vez vinculados con la documentación oficial e incorporados al sistema sanitario.










