"Que un empresario pueda ser beato será una sorpresa, es un caso único"
Así se expresó Javier Di Biase, presidente de la ACDE Rafaela. Luego de un proceso exhaustivo que llevó décadas, el papa León XIV autorizó la promulgación del decreto que abre la posibilidad a que por primera vez en la historia un hombre de empresa llegue a los altares, al reconocerse un milagro por su intercesión.
Enrique Shaw durante su exposición en Santiago de Chile en 1961, en el XI Congreso Mundial de Empresarios Cristianos.
El 18 de diciembre último, el papa León XIV autorizó la promulgación del decreto que autoriza la beatificación de Enrique Shaw, primer empresario del mundo, reconociendo un milagro por su intercesión. No hay precisiones sobre el lugar y la fecha de la ceremonia, pero todo indica que sería en la Argentina durante 2026.
Para conocer más detalles, este cronista entrevistó a Javier Di Biase, presidente de la sede rafaelina de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE).
- ¿Cuál es el significado de la futura beatificación de Enrique Shaw?
- Lo principal que nos deja la beatificación de Enrique es una invitación a vivir la santidad en el mundo de la empresa y la familia. Es un ejemplo a seguir como padre de familia, esposo, empresario y cristiano. Recientemente, León XIV nos decía que Enrique fue un empresario que entendió que la industria no solo era el engranaje productivo ni un medio de acumulación de capital, sino una verdadera comunidad de personas llamadas a crecer en forma unida.
Enrique Shaw junto a su esposa, Cecilia Bunge.
- ¿Cómo impactará la beatificación en el ámbito empresarial, más allá de ACDE?
- Impactará de manera muy positiva y, a la vez, para los que no conocen el tema va a ser una gran sorpresa que un empresario pueda ser beato; realmente es un caso único en el mundo. Por eso, a los argentinos nos catalogan como innovadores. Estamos necesitando nuevos modelos en el mundo, la verdad que se da en un momento muy oportuno de nuestra historia, necesitada de aires más humanos.
- ¿Cuáles fueron los rasgos distintivos de la persona de Shaw?
- Los rasgos más destacados de Enrique para mí son la sencillez y la alegría. A la vez, te puedo contar que, en la primera etapa de su vida, Enrique fue una persona de mucha lectura, meditación, donde tuvo muy en cuenta la disciplina sobre sus impulsos y el trabajo sobre sí mismo. Ya más maduro empieza a ahondar y afirmar los rasgos de su juventud, centrando su vida cada vez más en el amor a Dios y al prójimo, escuchando, comprendiendo y entregándose con espíritu de sacrificio, pero también con empatía y dulzura.
- ¿Cómo fue el proceso iniciado para llegar a esta novedosa realidad?
- En 1997 por un pedido expreso del que fuera luego cardenal Jorge Mejía a ACDE, se empieza a juntar la documentación y los testimonios a partir de la idea, para algunos de su época, que Enrique podría calificar para ser santo. Tenía largamente cumplido lo requerido en cuanto a "fama de santidad" y había vivido "en forma heroica las virtudes", que calificaba para seguir adelante. Simultáneamente, se realizaron los demás pasos para presentar lo requerido y solicitar el permiso a la arquidiócesis de Buenos Aires, que en ese momento era liderada por el cardenal Antonio Quarracino.
Tras esa aclaración, Di Biase describió todo el extenso recorrido realizado y todos los pasos concretos respetados, los que aquí se detallan puntualmente:
Contar con una biografía sobre Enrique Shaw, escrita por Ambrosio Romero Carranza (*).
Solicitar la aprobación a los feligreses en las parroquias; consultar a los obispos argentinos; solicitar el permiso nihil obstat ("no hay impedimento") al Vaticano, que lo envió aprobado en el año 2001, dando a entender que no había ninguna objeción.
Pedir simultáneamente la apertura diocesana del proceso.
Formar el tribunal provisorio ne pereant probationes, para "que no perezcan las pruebas" y así pueda tomarse testimonios a los posibles testigos que hayan conocido bien a Shaw, por ser muy importantes para la causa y por el riesgo de muerte por su edad.
También se buscó mucha documentación respaldatoria. Fernán de Elizalde fue el postulador en reemplazo del fallecido Juan Cavo en 1999 y luego fue designado Juan Gregorio Navarro Floria. Al fallecer Quarracino, Jorge Bergoglio lo reemplazó como arzobispo de Buenos Aires y Mario Poli, uno de sus obispos auxiliares, fue el gran impulsor y motivador para que se iniciara el proceso.
Por algunos inconvenientes, se pudo iniciar recién en 2007 y todo fue avanzando muy lentamente. La fase diocesana concluyó en 2013 con el papa Francisco y Poli muy decidido a que se terminara. En febrero de 2014 se llevó la documentación al Vaticano y luego de obtener la nada fácil validez jurídica comenzó a trabajarse en el desarrollo de una nueva documentación especialmente requerida.
Estaba todo en el Dicasterio de las Causas de los Santos. Durante años en el Vaticano se revisó la documentación recibida y gente designada especialmente por ellos preparó la defensa (position) que concluyó en 2020, permitiendo que con el informe y la recomendación positiva de un nuevo grupo que la revisó, Francisco lo aprobara para que fuera proclamado venerable.
En 2021 Francisco autoriza la promulgación del decreto que reconoce las virtudes heroicas de Enrique Shaw, que es declarado venerable. Durante bastante tiempo se esperó que se pudiera tener la evaluación plena del posible milagro cuya documentación estaba allí.
Se llega así hasta enero de 2025, cuando el milagro atribuido a la causa superó la instancia médica. En junio de 2025 la comisión de teólogos aprobó el milagro (se denomina que la curación es inexplicable).
En septiembre de 2025 la comisión de los obispos aprobó su parte, mientras que el 16 de diciembre pasado los cardenales reunidos en asamblea amplia evaluaron todos los pasos anteriores.
Atento a ello, el Dicasterio de las Causas de los Santos emitió dictamen favorable y se lo elevó al papa León XIV, quien el día 18, sorprendentemente por la rapidez, autorizó la promulgación del decreto que permite la beatificación, reconociendo el milagro.
(*) "Enrique Shaw y sus circunstancias", Fundación Alejandro E. Shaw, Buenos Aires, 1984.