Hoy analizaremos las diferentes maneras de manejar el tiempo en la narrativa. En la historia de la literatura, ha sido un desarrollo lineal, acorde con los tiempos verbales, con un orden cronológico hacia un término y duración ficticia, según la premisa aristotélica de introducción, nudo y desenlace.
Escritura creativa IV
La narrativa literaria se enriquece al manipular el tiempo, desde la fluidez hasta la pausa, creando atmósferas que intensifican la experiencia del lector.

El trabajo del escritor hará posible armar una estructura narrativa al crear o recrear el tiempo psicológico de los personajes por lo que el relato puede ser fluido, si se aceleran los sucesos; puede detenerse o ralentarse para crear la intriga o el suspenso que la historia requiere, o bien usar la retrospectiva de los recuerdos para arribar al presente y sugerir el futuro.
Si bien el tiempo es un ingrediente fundamental, al momento de contar, la relación con el espacio puede definir el avance del tiempo cronológico, la detención o la demora, según la postura que adopte la voz narradora, el lenguaje utilizado, buscando siempre el sentido estético.
Por ejemplo, si en un relato del Siglo de Oro, los teatrantes y espectadores se disponen a salir de copas, no podemos decir que consultaron al grupo de WhatsApp para averiguar dónde se estaban realizando los controles de alcoholemia, porque no habría correspondencia espacio-temporal.
De "A merced del viento", dice: "Como una figura espectral, la luna está apareciendo detrás del cerro, misteriosa y fantasmagórica, esforzándose para mostrarse entre la niebla. La cortina de un cielo acerado no deja ver las estrellas".
Puede considerarse como un fragmento que detiene el tiempo o lo ralentiza con la intención de crear emociones hasta desembocar en el desenlace. De "Estefanía y la cigüeña", dice:
"Esa noche de jueves, Estefanía se despertó sudorosa y gritando. Como tantas veces, nadie acudió para ver qué le estaba pasando. Esa pesadilla, cada tanto aparecía… 22 de septiembre de 1999, en los diarios apareció la noticia: Se entregó a la policía el asesino de la joven. Sebastián Gutiérrez, de 21 años, portando el arma asesina, declaró ser culpable de la muerte de Estefanía Márquez, hecho acaecido días atrás".
Según George R.R. Martin, escritor estadounidense, hay dos maneras de encarar la escritura y dos estilos de escritor. Según la fórmula del arquitecto, el escritor mapa, tendrá todo mapeado simbólicamente, graficadas las relaciones entre los personajes, el eje conceptual y hasta el título.
El escritor brújula, por el contrario, es el jardinero, que persigue la belleza y solo tiene el tema que quiere abordar, sin siquiera saber el destino final, el desenlace, se guía por la inspiración inicial.
Son los personajes que llevan al autor a desenrollar esa urdimbre de ideas y ni siquiera tiene el título, solo se aferra a la inspiración y a su intención como narrador. En mi caso, suelo adoptar uno u otro estilo.
Cuando escribí "En dos segundos" tuve en mis manos el hecho real, que merecía ser contado, pero faltaban muchos otros elementos parla trama: personajes y sus relaciones, la voz narradora, los procedimientos literarios, la creación de los espacios sórdidos del punterismo político, el mundo de las drogas, el ambiente carcelario, la marginalidad, y el lenguaje apropiado.
Por eso, necesité un mapeo lo más preciso posible al que ajustarme. Recién al finalizar, luego de mucha investigación y de la re-escritura meticulosa, surgió el título.
"Mucha merde" fue escrito como escritor brújula, ya que el tema que quería abordar me inquietaba desde hacía mucho tiempo. La multimedia, las redes sociales, la relación con la política, con los sindicatos, con los empresarios auspiciantes y la degradación constante de nuestro lenguaje.
Fui madurando el título mientras escribía. Sospeché que había una doble significación: éxitos en la presentación de la novela y el significado-significante que el lector podrá percibir. En ambos casos, la escritura comprometida es mi rumbo como escritora.
Para contactarse con la autora: [email protected]. Facebook: Lilián Costamagna. Instagram: @Lilián Costamagna.










