En 2016, cuando la movilidad eléctrica era apenas una tendencia incipiente en el mundo, en Santa Fe tuvimos la visión estratégica de fomentar la fabricación y adopción de vehículos híbridos y eléctricos. Lo que en aquel entonces nació como una apuesta por la tecnología del futuro, hoy se ha consolidado como una transformación tecnológica evidente y necesaria.
La movilidad sustentable como visión de futuro que hoy transforma Santa Fe

Diez años después, los resultados están a la vista.
En 2025, la provincia de Santa Fe registró 1750 vehículos híbridos y eléctricos para acceder al beneficio de exención de pago de patente. Ese beneficio está incluido en la Ley N° 13.781, aprobada en 2018 durante la gobernación de Miguel Lifschitz. Santa Fe fue pionera a nivel nacional en tener una legislación que promoviera la industrialización y uso de este tipo de autos, por la cual impulsamos un Plan Provincial de Movilidad Eléctrica que excediera a cualquier gobierno.

Ese número viene creciendo exponencialmente. Desde 2022 aumentó un 250% la inscripción de estos vehículos y se espera que en 2026 esa cifra sea aún mayor: se estima el registro de 800 vehículos híbridos por trimestre este año en toda la provincia, superando la barrera de los tres mil. Rosario lidera ese ranking con 648 autos inscriptos sólo en los tres primeros meses de 2026, cifra que supera ampliamente la de 2024, cuando hubo 524, y que seguramente supere la de 2025, cuando hubo 869.
La curva ascendente es pronunciada y no responde únicamente al entusiasmo del mercado sino también a una política pública que generó confianza sostenida en el tiempo. Cuando el Estado da señales claras y las mantiene, los ciudadanos responden.
Resultados que validan una estrategia
Un vehículo híbrido enchufable puede consumir hasta tres veces menos combustible que uno convencional. Esa eficiencia no es solo un dato técnico para especialistas: tiene un impacto directo y tangible en el presupuesto de cada familia. Optar por la carga eléctrica de la red de la EPE frente al combustible tradicional representa un ahorro del 40% para el usuario. En un contexto de tarifas volátiles y de crisis económica, ese dato es alentador.
Consumir tres veces menos combustible implica reducir en la misma proporción las emisiones de gases de efecto invernadero y la polución del aire urbano. Rosario es una ciudad densa, con tránsito intenso y una agenda ambiental cada vez más urgente. Además, el uso de estos vehículos contribuye a la reducción de enfermedades respiratorias y cardiovasculares relacionadas con la mala calidad del aire.
Una provincia que fomenta activamente la movilidad eléctrica está construyendo, también, una economía menos dependiente de variables externas como son los conflictos internacionales, el precio del petróleo y las presiones sobre el tipo de cambio. Es una forma de soberanía energética a escala cotidiana.
El valor de la seguridad jurídica y el fomento
Los rosarinos que hoy deciden invertir en estas unidades confirman que el factor determinante ha sido nuestra política de exención del impuesto a las patentes por 5 años y esa es una señal potente: el Estado provincial no solo acompaña la transición, sino que la incentiva de manera concreta. A eso se sumó la digitalización del trámite de exención. La simplificación burocrática no es un detalle administrativo: es parte integral de una política pública efectiva.

La ley significó un avance en términos de seguridad jurídica y marco normativo. Esto era necesario para encarar cambios significativos en empresas automotrices y autopartistas, gobiernos y usuarios.
El próximo paso: una agenda que no se detiene
Haber llegado temprano a esta discusión nos pone en una posición privilegiada, pero también nos exige seguir construyendo. El próximo paso lógico en esta agenda es comenzar a debatir la implementación de una tarifa diferencial para la carga nocturna de vehículos eléctricos, para seguir incentivando su uso pero también para que se distribuya mejor la demanda a lo largo del día. Es el tipo de política que no requiere grandes inversiones de infraestructura sino creatividad regulatoria y voluntad política y que aprovecha mejor nuestra red eléctrica.
El espíritu de la ley siempre fue el de poder trabajar de forma articulada entre los tres niveles del estado junto con el sector académico y de investigación aplicada, como también con las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado con el objetivo de modernizar la industria de la automoción santafesina y de todas las unidades productivas radicadas o que se radiquen en la provincia.
Seguir por ese camino es honrar el compromiso asumido en 2016: liderar el camino hacia una provincia más saludable, productiva y moderna.








