Reflexiones desde una perspectiva filosófica

Despreciando la ética del monólogo narcisista

La exaltación del éxito personal y la autoexpresión ha transformado la autenticidad en teatralidad, erosionando la escucha genuina y el diálogo significativo.

La ética no es una ciencia del comportamiento, sino la filosofía primera. Si se pierde esa presencia fundacional del rostro, el sujeto pierde la fuente originaria de la responsabilidad. A la vez, ingresa en una deriva del yo exhibicionista que ha sido diagnosticada como una patología social de amplio alcance y conceptualizada como narcisismo cultural.La ética no es una ciencia del comportamiento, sino la filosofía primera. Si se pierde esa presencia fundacional del rostro, el sujeto pierde la fuente originaria de la responsabilidad. A la vez, ingresa en una deriva del yo exhibicionista que ha sido diagnosticada como una patología social de amplio alcance y conceptualizada como narcisismo cultural.

La experiencia cotidiana se llena de un ruido comunicacional donde las voces y los relatos se presentan de manera inconexa, superpuestas en una superficialidad perpetua.La experiencia cotidiana se llena de un ruido comunicacional donde las voces y los relatos se presentan de manera inconexa, superpuestas en una superficialidad perpetua.
La búsqueda de autenticidad devino en teatralidad y consumo de sí mismo, un fenómeno donde el sujeto siempre confunde la autoestima con la exhibición pública.La búsqueda de autenticidad devino en teatralidad y consumo de sí mismo, un fenómeno donde el sujeto siempre confunde la autoestima con la exhibición pública.
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