Colón de San Justo volvió a escribir una página importante en la historia de la Liga Santafesina de Fútbol. El Rojo de San Justo se consagró campeón del Torneo Apertura José Luis Burtovoy y alcanzó nada menos que su 18° título liguista, después de superar por penales 4-2 a La Perla del Oeste, en una final que terminó 0-0 durante los 90 minutos y que tuvo todos los ingredientes de una verdadera definición de campeonato.
Colón de San Justo, campeón: la estrella 18 tiene nombre y apellido
En una final cargada de tensión y emociones, derrotó por penales 4-2 a La Perla del Oeste, después de igualar 0-0 durante los 90 minutos, y se consagró campeón del Torneo Apertura José Luis Burtovoy. Gonzalo Chaves fue el gran héroe al contener el remate decisivo. Más de 3.000 personas disfrutaron de una fiesta impecable en el estadio 15 de Abril. La consagración tuvo una dedicatoria muy especial: todo Colón de San Justo le ofreció el título a la memoria de Lautaro Fagioli.

El estadio 15 de Abril fue el escenario elegido para una noche que quedará grabada en la memoria de todos los protagonistas. Más de 3.000 personas le dieron color, pasión y emoción a una fiesta que estuvo a la altura de la importancia del partido. La Casa Madre del fútbol regional volvió a demostrar una impecable capacidad organizativa para llevar adelante una final que reunió a dos equipos que habían terminado igualados en lo más alto de la fase regular y que debieron enfrentarse en un desempate para conocer al campeón.
Y en ese contexto, Colón de San Justo terminó imponiendo su jerarquía.

El resultado final fue 4-2 en la tanda de penales, pero para llegar hasta allí hubo que atravesar 90 minutos de enorme tensión, concentración y equilibrio. Tanto Colón SJ, dirigido por Mauricio Chiementín, como La Perla del Oeste, conducido por Andrés Formento, entendieron desde el primer minuto que cualquier error podía resultar determinante.
El partido fue cerrado, intenso y con pocas posibilidades claras frente a los arcos. Los dos equipos se respetaron, se estudiaron y disputaron cada pelota como si fuera la última. El cero se mantuvo durante todo el tiempo reglamentario y el campeonato quedó en manos de la precisión desde los doce pasos.
Una final que se decidió desde los doce pasos
El empate sin goles llevó la definición al lugar donde la presión se multiplica: el punto penal. Allí, Colón de San Justo fue más efectivo, mostró mayor tranquilidad y terminó celebrando una victoria que le permitió sumar una nueva estrella a su rica historia.
La tanda tuvo todos los condimentos. La Perla sufrió el tiro desviado de Fernando Márquez y, cuando parecía que todavía quedaba un último capítulo por escribir, apareció la figura de Gonzalo Chaves.
El arquero de Colón de San Justo se hizo enorme
Chaves esperó, intuyó, voló y contuvo el penal definitivo. En ese instante se desató la locura. Sus compañeros corrieron para abrazarlo, el banco de suplentes saltó al campo y desde las tribunas comenzó a bajar un grito que se transformó rápidamente en una sola palabra: campeón.
Colón de San Justo 4, La Perla del Oeste 2.

El Conquistador había conseguido lo que buscaba
El arquero se convirtió así en uno de los grandes protagonistas de una noche inolvidable. En una final donde los delanteros tuvieron pocas oportunidades para marcar diferencias, fueron los arqueros los que terminaron ocupando un lugar central. Lisandro Aragni defendió el arco de La Perla durante los 90 minutos, mientras que Gonzalo Chaves terminó siendo decisivo en el momento más importante de la jornada.
La tanda de penales no perdona. Y Chaves respondió cuando su equipo más lo necesitaba.
Después llegaron los abrazos, las lágrimas, los saltos y una celebración que se extendió por cada rincón del 15 de Abril. Los jugadores se fundieron en un abrazo interminable, mientras familiares, dirigentes, colaboradores y simpatizantes compartían una alegría que se había hecho esperar durante una final tan pareja como apasionante.
Una estrella con una dedicatoria muy especial
Pero esta vez la celebración tuvo un significado mucho más profundo. La copa no fue solamente para Colón de San Justo. El título tuvo un destinatario especial, alguien que estuvo presente en cada pensamiento, en cada abrazo y en cada lágrima: Lautaro Fagioli.
Todo el plantel, el cuerpo técnico y los dirigentes decidieron dedicarle la consagración al joven futbolista, exjugador de Colón de San Justo e integrante de este plantel, quien falleció el 19 de junio de 2026, a los 22 años, luego de permanecer internado en terapia intensiva tras sufrir un ACV isquémico.

Por eso, cuando llegó el momento de levantar la copa, la emoción fue todavía mayor.
Lautaro estuvo presente
Estuvo en la camiseta, en los abrazos, en los recuerdos y en cada mirada de quienes compartieron con él tantos momentos dentro y fuera de una cancha. La estrella 18 tendrá para siempre una historia particular, porque detrás de la alegría deportiva existe también el recuerdo de un compañero, un amigo y un integrante de la familia rojo y blanca que dejó una huella profunda.
El fútbol tiene esa capacidad de regalar alegrías y, al mismo tiempo, despertar recuerdos que atraviesan el corazón. En San Justo, esta consagración tendrá justamente ese doble significado.
Se festejó un campeonato, pero también se homenajeó una memoria.
Y cuando los campeones levantaron el trofeo, la imagen de Lautaro estuvo presente como una bandera de una celebración inolvidable.
El campeón fue Colón de San Justo. El 0-0 quedó atrás. Los penales determinaron al ganador. Chaves fue el héroe de la definición y el Conquistador volvió a levantar una copa.
Pero la estrella 18 tendrá un nombre que la acompañará para siempre.
Lautaro Fagioli.
La final también fue una muestra del enorme crecimiento y la importancia que tiene la Liga Santafesina en el fútbol regional. La presencia de más de 3.000 espectadores en el estadio 15 de Abril convirtió la jornada en una verdadera fiesta. Familias, hinchas, dirigentes, jugadores y amantes del fútbol disfrutaron de una definición que, más allá del resultado, tuvo un marco acorde con la historia de los dos clubes.
La organización de la Casa Madre del fútbol regional fue impecable. El escenario, la seguridad, la convocatoria y todos los detalles estuvieron a la altura de una final que había despertado una enorme expectativa desde el momento en que Colón de San Justo y La Perla del Oeste quedaron igualados en la cima de la fase regular.
La cancha habló durante 90 minutos y no pudo encontrar un ganador. Los penales fueron los encargados de escribir la última página.
Y esa página fue rojo y blanca.
El campeón y sus protagonistas
- Colón de San Justo: Gonzalo Chaves; Tomás Baroni, Mauricio Del Giudice, Ismael Quilez, Maximiliano Melgratti, Francisco Ortega, Alexis Palacios, Brian Minotti, Maximiliano Osurak, Osvaldo Arroyo y Claudio Albarracín. DT: Mauricio Chiementín.
- Suplentes: Sebastián Monzón, Axel González, Ezequiel Rodríguez, Alejandro Ojeda, Ignacio Mena, Joaquín Pérez y Nicolás Machado.
- La Perla del Oeste: Lisandro Aragni; Nahuel Mar, Gastón Medina, Rabel Osta, Julio Ocampo, Natanael Acosta, Ivo Quiroz, Mauro Romero, Fernando Márquez, Germán Mayenfisch y Lucas Ojeda. DT: Andrés Formento.
- Suplentes: Matías Oñeva, Diego Mazzon, Arián García, Alan Aranda, Hugo Hofstetter, Facundo Casas y Agustín Vega.
La noche terminó con Colón de San Justo celebrando junto a su gente. La copa viajó rumbo a San Justo y la historia sumó un nuevo capítulo.
El Conquistador consiguió su 18° estrella después de una final cerrada, de esas que se juegan con el corazón y se resuelven con nervios de acero. No hubo goles en los 90 minutos, pero sobraron emociones. No hubo un dominador absoluto, pero sí un campeón.
Y cuando llegó el momento de definir, Gonzalo Chaves apareció para convertirse en héroe.
Colón de San Justo es campeón del Apertura 2026.
La estrella 18 ya forma parte de la historia.
Y esta vez, más que nunca, lleva una dedicatoria especial.
Por Lautaro. Por sus compañeros. Por su familia. Por todo Colón de San Justo.
Una copa, una estrella y una memoria que permanecerá para siempre.









