Ciclón Racing consiguió una clasificación tan sufrida como celebrada y se instaló entre los cuatro mejores equipos de la Copa Federación de la Provincia de Santa Fe.

El conjunto lagunero igualó 1 a 1 con Unión de Arroyo Seco en el partido de vuelta de los cuartos de final y, tras el 2 a 2 en el global, se impuso 7 a 6 en la tanda de penales. El arquero Sebastián Silva fue clave al contener el último remate de la serie. La jornada terminó empañada por graves incidentes protagonizados por un grupo de hinchas visitantes.

Ciclón Racing consiguió una clasificación tan sufrida como celebrada y se instaló entre los cuatro mejores equipos de la Copa Federación de la Provincia de Santa Fe.
En el encuentro de vuelta de los cuartos de final, el equipo dirigido por Carlos García igualó 1 a 1 frente a Unión de Arroyo Seco en los noventa minutos reglamentarios y, luego de empatar 2 a 2 en el global de la serie, logró el pasaje a semifinales al imponerse por 7 a 6 en la definición desde el punto penal.

La tarde en la cancha del conjunto lagunero tuvo todos los condimentos de una verdadera final. Intensidad, emociones, un trámite equilibrado y una definición dramática que terminó desatando el festejo de la familia de Ciclón Racing, que vio a su equipo avanzar a una instancia decisiva del certamen provincial.
El equipo local comenzó el partido con la iniciativa y logró golpear rápido. Apenas transcurrían 6 minutos del primer tiempo cuando llegó la apertura del marcador.
Carlos Bogao ejecutó un penal que en primera instancia fue contenido por Marcos Actis, pero el rebote volvió a quedar en los pies del propio delantero, que no perdonó y terminó enviando la pelota al fondo de la red para poner en ventaja a Ciclón Racing.
El tempranero gol le dio tranquilidad al conjunto de García, que durante varios pasajes de la primera mitad manejó mejor la pelota y buscó ampliar la diferencia.
Sin embargo, enfrente tenía a un rival que no tardó en reaccionar y que también mostró sus credenciales en un duelo que desde el inicio se presentó intenso y muy disputado.
Con el correr de los minutos, Unión de Arroyo Seco fue adelantando sus líneas y comenzó a generar peligro en el área local. La visita encontró espacios y, aprovechando algunas imprecisiones, logró emparejar el desarrollo del encuentro.
El empate llegó a los 34 minutos de la primera parte. Tras una jugada que parecía controlada, se produjo un error involuntario del arquero Sebastián Silva que dejó la pelota suelta dentro del área. Allí apareció atento Benjamín Chaparro, quien capitalizó la oportunidad y definió para marcar el 1 a 1.

Con la igualdad en el marcador, el partido volvió a tomar un tono de máxima paridad. Ambos equipos intentaron imponer su juego, pero el trámite se volvió cada vez más físico y luchado en la mitad de la cancha.
En el complemento, el desarrollo mantuvo la misma tónica. La intensidad no bajó y cada pelota se disputó como si fuera la última. El desgaste comenzó a hacerse sentir en los protagonistas, en una jornada marcada también por las altas temperaturas que exigieron al máximo a los jugadores.
Pese a algunos intentos de ambos lados, el marcador no volvió a modificarse. El 1 a 1 se mantuvo hasta el pitazo final y, con el empate global 2 a 2 en la serie, la definición del semifinalista debió resolverse desde el punto penal.
La tanda de penales fue tan pareja como el desarrollo del partido. Los ejecutantes mostraron gran efectividad y la serie avanzó con precisión quirúrgica hasta transformarse en un verdadero duelo de nervios.
En ese contexto, el arquero Sebastián Silva terminó siendo la gran figura de la tarde. Cuando la serie estaba 7 a 6 a favor del conjunto local, el guardameta apareció en el momento decisivo para contener el último penal ejecutado por el conjunto visitante.
La atajada desató el festejo de jugadores e hinchas de Ciclón Racing, que celebraron una clasificación histórica para el club y el merecido pasaje a las semifinales del torneo provincial.

El equipo lagunero mostró carácter en una serie compleja y ahora se ilusiona con seguir avanzando en una competencia que reúne a los mejores representantes de las distintas ligas de la provincia.
Lamentablemente, lo que debía ser una fiesta deportiva terminó empañado por hechos de violencia que nada tienen que ver con el espíritu del fútbol.
Una vez finalizado el encuentro y mientras los jugadores y simpatizantes de Ciclón Racing celebraban la clasificación, se registraron graves incidentes protagonizados por un reducido grupo de hinchas de Unión de Arroyo Seco.
Según se pudo observar, no más de veinte personas generaron corridas y comenzaron a arrojar piedras, provocando momentos de gran tensión en el estadio. La situación obligó a una rápida intervención policial para evitar que los disturbios pasaran a mayores.
Los episodios de violencia generaron preocupación entre dirigentes, jugadores y público presente, ya que incluso la terna arbitral debió atravesar momentos de incertidumbre cuando algunos de los violentos se acercaron hasta las inmediaciones del vestuario.
El árbitro principal Sebastián Yori, junto a sus asistentes Joaquín Zbrun y Ulises Roldán, debieron permanecer resguardados mientras se normalizaba la situación, pese a que su trabajo durante el encuentro se había desarrollado con absoluta normalidad.
Ahora será momento de que las autoridades de la Federación Santafesina de Fútbol y el Tribunal de Penas analicen lo sucedido y tomen las medidas correspondientes.
El fútbol santafesino atraviesa un gran momento desde lo deportivo, pero situaciones como estas obligan a reforzar el compromiso de todos los actores para erradicar definitivamente la violencia de los estadios.
Mientras tanto, en lo estrictamente futbolístico, Ciclón Racing festeja. El conjunto lagunero sigue en carrera, ya está entre los cuatro mejores de la Copa Federación y sueña con seguir haciendo historia en el torneo provincial.