Gimnasia y Esgrima de Ciudadela volvió a escribir una página especial de su rica historia. En una noche cargada de emociones, recuerdos y sueños, la institución celebró sus 85 años de vida con la inauguración del nuevo sistema lumínico de su cancha y la presentación de una tribuna que luce renovada, con los tradicionales colores azul y blanco.
Gimnasia y Esgrima de Ciudadela luce a pleno
El club celebró sus 85 años de vida con una noche especial, marcada por la inauguración del nuevo sistema lumínico y la puesta en valor de su histórica cancha. El fútbol volvió a ser la gran bandera de una institución que conserva intacta su identidad, su historia y el sueño de seguir creciendo junto a las familias del barrio y toda la región.

La escena tuvo todos los condimentos para una verdadera fiesta gimnasista. Niños, niñas, familias, dirigentes, deportistas y allegados compartieron un momento que representa mucho más que una obra de infraestructura.

Las nuevas luces encendieron un escenario que forma parte de la memoria deportiva de Santa Fe y que ahora vuelve a mirar hacia el futuro con renovadas expectativas.
Gimnasia y Esgrima de Ciudadela es una institución que lleva al fútbol como bandera. Su historia está vinculada a grandes protagonistas y a momentos inolvidables del deporte santafesino. Entre ellos aparece aquel recordado equipo de Los Pistoleros, protagonista de una etapa histórica y símbolo de una camiseta que trascendió generaciones.
La tradicional visera de cemento, uno de los rasgos arquitectónicos que identifican al club, volvió a mostrarse en todo su esplendor. La puesta en valor del predio permitió recuperar parte de ese patrimonio que distingue a Gimnasia y que lo mantiene como una de las instituciones deportivas de referencia del interior del país.
Una historia que se ilumina
La inauguración del nuevo sistema lumínico tiene un significado especial porque acompaña una etapa de recuperación y crecimiento institucional.

No se trata solamente de encender focos: es iluminar un espacio donde durante décadas se formaron jugadores, se vivieron partidos inolvidables, se celebraron campeonatos y miles de familias encontraron un lugar de pertenencia.
Actualmente, Gimnasia y Esgrima participa con todas sus divisiones en la Liga Santafesina de Fútbol. El fútbol continúa siendo el eje deportivo de la institución, pero la propuesta se extiende mucho más allá de una cancha.
Hay actividades para toda la familia y una decisión concreta de mantener las puertas abiertas para el barrio, para la ciudad y para todos aquellos que quieran acercarse.
Al frente de esta etapa se encuentra Itatí Corman, presidenta de la institución, quien destacó la importancia de la jornada y el compromiso que existe para recuperar el protagonismo de Gimnasia.
“Es una noche soñada. Compartir con grandes y chicos y la gran familia de Gimnasia este momento nos hace sentir felices. Queremos volver a poner a Gimnasia lo más alto posible. Este club, con mucha historia, necesita de todos”, expresó.
La presidenta también puso el acento en uno de los pilares fundamentales de la actualidad: el crecimiento de las divisiones formativas.
“Acá se trabaja todos los días para que el semillero tenga todo lo necesario para crecer. Es un club de puertas abiertas y por eso pedimos que vengan a disfrutar de las instalaciones. Varones, mujeres y la familia son parte del club y eso se llama sentido de pertenencia”, remarcó Corman.
El semillero, la familia y el futuro
La postal de la celebración tuvo en los más chicos a sus principales protagonistas. Cientos de niños y niñas le dieron un colorido diferente a una noche iluminada por el sueño de seguir construyendo un Gimnasia cada vez más grande.

Porque la historia no se sostiene solamente con recuerdos. Se construye todos los días. Y en Ciudadela, el presente encuentra en las nuevas generaciones la posibilidad de prolongar una identidad que comenzó hace 85 años.
“Acá todos vamos por el mismo sentido, crecer y crecer. Son 85 años de vida de un club histórico a nivel país, partiendo de la Casa Madre”, sintetizó la presidenta.
La referencia a la Casa Madre no es casual. Gimnasia forma parte de esa enorme familia que constituye el fútbol santafesino y que tiene en la Liga Santafesina su espacio de encuentro, competencia y desarrollo.
En la noche de Ciudadela, las luces nuevas fueron mucho más que una obra terminada. Fueron una señal. Una señal de que una institución con tanta historia puede recuperar brillo, poner en valor sus espacios y mirar hacia adelante sin perder aquello que la hizo grande.
Gimnasia luce. La tribuna se viste de azul y blanco. La cancha vuelve a iluminarse y las familias ocupan sus lugares. A 85 años de su nacimiento, el club vuelve a mostrarse orgulloso de su pasado, comprometido con su presente y dispuesto a trabajar por el futuro.
Porque cuando se encienden las luces de una cancha también se encienden los sueños. Y en Ciudadela, Gimnasia vuelve a iluminar los sueños de toda su gente.









